Los seres humanos son emocionales por naturaleza y eso hace que sean frágiles ante el afecto. Pero ¿acaso estamos obligados a querer a otros por el simple hecho de ser nuestros familiares?
El sicólogo Manuel Orellana dice que los seres humanos estamos obligados a respetarnos, pero no a querernos.
No se obliga a demostrar ni sentir amor; éste debe ser estimulado a diario.
La base del amor está en la familia, donde se decide si una persona será o no afectiva con quienes la rodean.
Nunca es tarde
Toda carencia condiciona, pero no determina, la calidad de las relaciones afectivas.
Es posible reestructurar las relaciones si se es consciente y se recurre al aprendizaje. Nunca es tarde, no importa la edad que se tenga.
Lo imprescindible en el amor, el compromiso que conlleva, es dedicar tiempo, escucha, respeto, ternura y un sinfín de muestras, como los abrazos, los besos, las caricias y las expresiones cariñosas.
Amar es alimentar la ilusión, la seguridad y la vida. Si decidimos amarlos, ése es el alimento que nos comprometemos a entregar, explica el sicólogo.
Seis claves
Para evitar y paliar las consecuencias de estas emociones negativas, no se debe olvidar que al amor, también hacia los padres, se llega con dedicación, atención, comunicación, respeto, ternura y cariño, condiciones que conviene matizar con precisión:
Dedicación: tiempo de presencia real, de estar “con”, “junto a”, no de coincidir en el mismo espacio físico.
Atención: escuchar los requerimientos, las necesidades, las penas y las alegrías de la otra persona.
Comunicación: hablarse, decirse, compartir la vida, generar una
relación.
Respeto: aceptación sin etiquetas ni reproches y, en especial, sin manipulaciones para que cambie y sea como nos gustaría que fuese.
Ternura: hacer sentir a la otra persona la importancia que tiene en nuestra vida.
Cariño: pronunciar palabras de amor, decirle “te quiero” y demostrárselo con caricias.
Responsabilidad familiar
Clave
La familia es fundamental en el proceso de crecimiento personal así como en el cambio social.
Resultado
En la familia aprendemos a ser humanos. La enseñanza a través del amor es esencial para el futuro del individuo.
Conducta
En la familia se generan círculos de transmisión de generación en generación: que pueden ser de amor o vicios, depende del ejemplo de los padres o abuelos.
Compromiso
Cuando una persona aprende el lenguaje del amor es capaz de transmitirlo, de lo contrario de buscar ayuda.
Éxito
Las integración es una fuerza fundamental para el bienestar familiar, pero sólo se logra con el respeto y amor.
Fondo
En la familia se produce la transmisión de valores, emociones, afectos, pensamientos, creencias y actitudes.