El escritor y filósofo hondureño Roberto Castillo murió ayer a causa de una enfermedad cerebral que le fue descubierta hace varios años, informaron fuentes allegadas a su familia.
Castillo, quien nació en 1950, fue catedrático de filosofía durante más de 20 años en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, y estaba dedicado por completo a la literatura.
Muy reconocido
Estudió filosofía en Costa Rica y deja unas 17 obras inéditas, indicó un familiar del escritor, autor de varios cuentos y novelas, entre otros escritos.
Entre sus obras literarias destacan 'Anita la cazadora de insectos', un cuento que en 2002 fue llevado al cine por el hondureño Hispano Durón, esta obra literaria fue quizá uno de sus grandes escritos, pues gracias a la cinta que se realizó, la mayoría de los hondureños conocieron un poco más del escritor.
También escribió 'Subida al cielo y otros cuentos' en 1980, 'El corneta' en 1981, 'Figuras de agradable demencia' en 1985, 'Filosofía y pensamiento hondureño', 'Traficante de ángeles, cuentos' y 'La guerra mortal de los sentidos' en el 2002.
Entre otros reconocimientos recibió el Premio Plural de cuento, en México y el Premio Nacional de Literatura 'Ramón Rosa' 1991 que se otorga en Honduras.
La Secretaría de Cultura ha decretado tres días de duelo sin suspensión de labores por el fallecimiento de Castillo, uno de los escritores más importantes del país centroamericano.
El cuerpo del escritor fue trasladado ayer a la ciudad de San Pedro Sula donde fue cremado, a petición de Castillo.
En los últimos tiempos Castillo se dedicó a escribir durante el descanso obligado al que lo había sometido la enfermedad.
Es sin duda una de las grandes pérdidas que tiene la literatura hondureña, pues Castillo representó y llevó a muchos rincones del mundo el nombre de Honduras.
Aunque ya se sabía de la enfermedad que padecía, su partida ha causado profundo dolor entre aquéllos que formaron parte de su círculo de amigos y los que aprendieron de él en las aulas de clase.