El 19 de febrero se cumplieron 80 años de la publicación de la novela “Doña Bárbara”, escrita por el venezolano Rómulo Gallegos.
La obra, que salió publicada por primera vez en Barcelona, España, bajo el sello editorial Araluce, en febrero de 1929, ha sobrevivido a los designios del tiempo y el símbolo de esa mujer personaje de carácter rudo, pero consumida ante el amor, continúa vivo en los llanos de Apure.
En esa región del Arauca venezolano se concibió la obra en apenas cinco días de recorrido del escritor, en 1927, pero no fue hasta dos años después que tomó cuerpo mientras se publicaba un solo capítulo y en tres ocasiones cambiaba de nombre.
“La casa de los Cedeño”, luego “La coronela” y por último “Doña Bárbara” fueron los títulos utilizados por Gallegos, que finalmente entregó el texto al editor catalán Ramón Araluce para su primera publicación, la cual fue pagada por Gallegos de su bolsillo.
De la obra
“Doña Bárbara” inaugura un nuevo momento en la literatura del continente porque marca el paso de la novela realista a la costumbrista.
La imagen de esta mujer endurecida por el destino, recia, casi hombruna, que contrasta con la de Santos Luzardo, el protagonista masculino, han querido verse siempre como la lucha entre opuestos irreconciliables.
Inconforme aún con la realidad vivida y contada, en 1930 la novela es reelaborada por su autor en una segunda edición a la cual le fueron añadidas más de 20 mil palabras, se reordenaron sus capítulos y fueron añadidos otros 15.
Sin embargo, no fue suficiente y en el transcurso de 24 años expresiones y frases contenidas en el texto se revisaron de una a otra versión hasta que Rómulo Gallegos quedó satisfecho con la versión final, que data de 1954.
Del autor
Rómulo Ángel del Monte Carmelo Gallegos Freire nació en Caracas el 2 de agosto de 1884 y murió el 5 de abril de 1969. Se le ha considerado el novelista venezolano más relevante del siglo XX. “Doña Bárbara” es un clásico de la literatura mundial.
Gallegos implantó el costumbrismo literario en Venezuela, el cual tiene otros exponentes en América Latina, entre los que figuran Juan Rulfo y su universal “Pedro Páramo”.