El nepotismo, los elevados cobros, servicios sin entregar recibos y la pésima atención para los compatriotas se viven a diario en el consulado de Atlanta.
LA PRENSA visitó la oficina consular de esa localidad y comprobó las irregularidades que los hondureños denuncian.
Martín Altamirano, presidente de las Asociación de Hondureños en Atlanta, manifestó que se sienten satisfechos por la determinación del canciller; pero esperan que igualmente se actúe en las oficinas de Atlanta.
Detalló que las denuncias de lo que pasa en ese consulado son muchas y la petición es que supervisen y regulen por qué los cobros son exagerados, igual que la tardanza en la entrega de documentos.
Jorge Rivera, de la Asociación de Hondureños en Dallas, Texas, estimó que 'el tiempo de espera ha valido, pero ahora el reto es hacer que otros cónsules también paguen por sus abusos y actos de corrupción'.
Javier Hernández, el cónsul de Nueva York destituido, coincide con Rivera al manifestar que 'hay otros casos más graves en otros consulados'. Sin embargo, Hernández dijo que algunos líderes han extorsionado a algunos consulados en EUA. 'Tengo pruebas que Jorge Rivera ha llamado a los consulados pidiendo dinero a cambio de no denunciarlos en los medios de comunicación. él lo que quiere es asumir un cargo en un consulado'.
Los hondureños han realizado protestas por la presunta corrupción en estas oficinas. La última fue en Atlanta cuando los catrachos mencionaron una serie de supuestas irregularidades como el maltrato de los empleados de esa oficina, dar servicios sin recibos de pago, los abusos en los cobros. Otras irregularidades como el hecho de que el esposo de la cónsul -identificado como Mario Pineda- tenga más autoridad que su esposa, la cónsul Rosie Juárez. Además que el agregado de prensa de esa misión diplomática Marco Antonio Rosa Juárez, sobrino de la cónsul, no ejerza sus funciones como se debe y devengue un salario de 3,061 dólares, más de 50 mil lempiras al mes.