Los faros de xenón, iluminación en curva, aviso de cambio involuntario de carril, frenada de emergencia ante choque inminente e iluminación infrarroja son algunos de los dispositivos decisivos para tener seguridad al volante.
La seguridad es un campo que aún está en plena evolución. Las estadísticas que manejan los organismos internacionales indican que la gran mayoría de los accidentes fatales se producen de noche, con lluvia o niebla. Algo lógico si se tiene en cuenta que las condiciones de manejo no son óptimas. Pero actualmente varias compañías trabajan para solventar esto.
Una persona de 60 años requiere 10 veces más luz que una de 20 años. Los faros de xenón son sin duda la clave para aumentar la seguridad en el manejo de noche y mejorar la visibilidad de los conductores. Esos faros alumbran tres veces más que los convencionales de halógeno. Además, la tonalidad de su luz es blanca y no amarilla. Incluso, la vida útil es más larga y su consumo, mucho menor.
Especial
Para fines de 2008 se estima que cuatro de cada diez automotores equiparán este sistema. Sin embargo, varias marcas ya lo ofrecen para las luces bajas y las altas, bi-xenón, y con el sistema de iluminación en curva. Este último se basa en lámparas dinámicas que se adaptan a los movimientos del volante.
Los vehículos incorporarán un sistema inteligente que varía la intensidad de la luz según las zonas por donde se transite, en ciudad, autopista o campo. En Europa, algunos modelos de lujo ya poseen un aviso de cambio de carril involuntario. Éste se activa cuando el conductor pierde la trayectoria del vehículo sin darse cuenta. Una señal acústica y visual alerta para que el conductor corrija la dirección.
Innovaciones
El innovador sistema de iluminación permite identificar objetos inmóviles que se encuentren hasta a 150 metrosde distancia. Esto ha permitido que muchas personas se eviten accidentes.