Nueva York, Estados Unidos.

El cantante estadounidense R. Kelly fue declarado este lunes culpable de crimen organizado y tráfico sexual tras un juicio de seis semanas que tuvo lugar en Nueva York, en el que decenas de personas testificaron en su contra.

Según informaron medios locales, el jurado anunció su dictamen después de nueve horas de deliberaciones, y supone que el que fuera una estrella del R&B en la década de 1990, que apenas reaccionó a la decisión, podría pasar varias décadas en la cárcel.

R. Kelly fue acusado por la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York de delitos de crimen organizado, coacción y transporte de mujeres y niñas para realizar actividades sexuales ilegales en Estados Unidos durante dos décadas, cargos similares a los que afronta en Chicago, donde estuvo entre rejas desde su detención en 2019 hasta junio pasado.

Conducta sexual

Kelly, de 54 años, ha sido acusado durante las dos últimas décadas de distintos casos de conducta sexual inapropiada, especialmente hacia menores de edad.

En 1994 se casó con la cantante Aaliyah, a quien apadrinó artísticamente, cuando la fallecida estrella del R&B tenía 15 años y él 27. Kelly fue productor del disco debut de su protegida, que llevaba por título “Age Ain’t Nothing But a Number”.

El matrimonio fue posteriormente anulado, y Aaliyah murió en un accidente de avión en 2001. A pesar de las incómodas acusaciones en su contra -que incluyeron un juicio por posesión de pornografía infantil en el que fue absuelto- Kelly logró mantener todos estos años un público sólido y estable y una carrera activa sobre los escenarios.

La suerte del músico comenzó a torcerse después del estreno, en enero de este año, de un documental televisivo de seis capítulos titulado “Surviving R. Kelly” (“Sobreviviendo a R. Kelly”).

Allí se alegaba que Kelly abusó mental, física y sexualmente de niñas y mujeres, y motivó a la fiscalía de Chicago a intentar identificar a las posibles víctimas.

Luego de presentados los cargos en febrero, Kelly pasó tres noches tras las rejas y fue liberado tras pagar 100.000 dólares, la décima parte de una fianza establecida en un millón de dólares.