Con todo lo que ha pasado últimamente en la vida de Britney Spears, lo último que necesitaba era un choque.
La ex princesa del pop llegó en su automóvil al estacionamiento de una farmacia en Los Ángeles, en donde se disponía a comprar vitaminas. Mientras trataba de estacionarse golpeó un auto compacto que ya estaba estacionado en el lugar.
Al darse cuenta de que los daños no fueron mayores, pues cada auto quedó con un simple rayón en la pintura, siguió su camino hacia el interior de la farmacia.
Luego de comprar algunos productos, Spears abandonó el lugar sin esperar al dueño del auto o dejarle una nota.