Los amigos papás son buenas ondas, pero cuando se enfrentan a situaciones fuertes se les van de la mano”, comenta la psicóloga Fanny Flores. “Cuando se enfrentan a una situación difícil donde ellos tienen que jugar su rol como padres, entonces ya no hay manera de llegar a la mente del hijo porque lo escuchan como si fuera el comentario de cualquier amigo. No hay manera que el hijo respete tus palabras porque te mira de tú a tú”.
Parte esencial del rol paterno es educar a los hijos para enfrentar los retos que se presentan cotidianamente. Indudablemente, la disciplina es un elemento fundamental en la formación integral de los pequeños, pues les enseña cómo manejarse adecuadamente hasta llegar a la vida adulta. Sin embargo, no siempre resulta sencillo para los padres saber cómo convertirse en una figura de autoridad y fomentar un vínculo estrecho y afectuoso con sus hijos.Para Mónica Bulnes de Lara, psicóloga especialista en problemáticas familiares, tener una buena relación padre-hijo no debe confundirse con pretender ser amigos.“Siempre hay que tratar de llevarse bien con ellos, pero no siempre sus amigos, pues un amigo no siempre dirá lo que debes escuchar, sino lo que quieres oír. Un amigo no tiene la responsabilidad de formar a otro para ser un adulto responsable. El objetivo de la amistad es muy distinto al de la paternidad, y confundirlos provoca problemas en la dinámica familiar”, asegura. Por este motivo, una disciplina clara y persistente desarrolla un ambiente educativo estable, que ayuda a fortalecer la autoconfianza en los pequeños. “No hay nada que confunda más que el no saber qué va a pasar ante un evento. Por ejemplo, si le dije a mi hijo que no invitaría amigos el fin de semana si no tiende su cama todos los días y, por no enfrentarme a él, le concedo el permiso, aunque no haya cumplido con sus deberes, aprenderá que puede no obedecer y que, si insiste suficientes veces, logra lo que quiere. Es mucho mejor no decir nada que uno como padre, no quiera cumplir; la ‘cariñosa firmeza’ y consistencia son claves para un adecuado ejercicio de autoridad”, comenta la psicóloga.Añade que una educación firme y coherente no significa caer en conductas autoritarias, pues la verdadera formación no debe basarse en la opresión.“Se ha demostrado que el miedo y la represión no enseñan; pueden controlar, pero siempre momentáneamente.Asimismo, llegar a los gritos. “Gritar indica que lo que lo que estamos haciendo no está funcionando, y creemos, ingenuamente, que subir el volumen de nuestra voz lo logrará.
¿Sirven las nalgadas?
Muchos papás se cuestionan si parte de un buen método educativo incluye un correctivo físico. “A pesar de que una nalgadita, hasta antes de los 7 años, no le hace daño a nadie, la eliminación de privilegios, como ver televisión, restringir invitaciones o videojuegos, suelen ser más efectivos. “Hay que recordar que lo que estamos haciendo es preparar al niño para que pueda manejar su vida real y si no cumple con algo que su trabajo le exige, no va a recibir golpes del jefe, sino que no tendrá promociones, le reducirán el sueldo o perderá el empleo”, apunta Bulnes de Lara.
“Si es recomendable el castigo físico pero hay edades para eso”, añade Fanny Flores, psicóloga del Centro comunitario de salud Mental San Juan de Dios. “Sobre todo en la etapa de formación, un niño de los 5 a 9 años va a ser igual que cuando sea adolescente, cuando a esa edad son corregidos, de adolescente será ejemplar. El padre logró moldear el carácter y la personalidad”.
Qué hacer
* La comunicación y el involucramiento
Los padres desean que los hijos les cuenten todo y ellos le pueden decir todo pero no se involucran en las actividades de los hijos. Se informan sólo de lo que los hijos cuentan y no de lo que ellos miran.
* Conocer sus amistades sin asfixiar
Cuando los padres llegan a ser los cómplices se involucran hasta con las amistades de sus hijos. Los papás deben conocer a los amigos de sus hijos pero no asfixiarlos, no asumir el papel de que todos son amigos.
* Aplicar los correctivos a tiempo
La disciplina empieza cuando son pequeños,sino las consecuencias son :resentimientos y distanciamiento. El hijo se siente defraudado y no piensa que el padre lo castiga porque le importa.