El francés Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más relevantes del siglo XX, destacado antropólogo y padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales, falleció el sábado a los cien años, comunicó ayer la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París.
Nacido en Bruselas el 28 de noviembre de 1908, Lévi-Strauss era autor de una extensa obra entre la que destaca “Tristes trópicos”, 1955, en la que el francés narraba sus experiencias vividas con las tribus brasileñas del Mato-Grosso entre los años 1935 y 1939.
Conocido por sus actividades en la antropología y etnología, el trabajo de Levi-Strauss influyó en todas las ciencias sociales a lo largo del siglo XX.
De su vida
Dada su avanzada edad, el año pasado no participó personalmente en los actos conmemorativos de su centenario.
Pese a todo, responsables del museo Quai Branly, donde hay un auditorio con su nombre, indicaron entonces que el intelectual se mantenía lúcido y en buen estado de salud.
Francés nacido en Bruselas, en 1908 trabajó como profesor en la universidad brasileña de Sao Paulo y en la New School for Social Research de Nueva York, antes de ejercer como director asociado del Museo del Hombre de París y de enseñar en el Collège de France, hasta su jubilación en 1982.
Hijo intelectual de Émile Durkheim y de Marcel Mauss e interesado por la obra de Karl Marx, por el psicoanálisis de Sigmund Freud, la lingüística de Ferdinand de Saussure y Roman Jakobson, el formalismo de Vladimir Propp y un largo etcétera, era además un apasionado de la música, la geología, la botánica y la astronomía.
Las aportaciones más decisivas del trabajo de Lévi-Strauss se pueden resumir en tres grandes temas: la teoría de la alianza, los procesos mentales del conocimiento humano y la estructura de los mitos.
En su carrera de más de 60 años, Levi-Strauss escribió libros que se han convertido en clásicos de la antropología y la literatura como “El pensamiento salvaje”, 1963, y “Lo crudo y lo cocido”, 1964.