El hula hoop, que se convirtió de manera inesperada en un fenómeno de masas y en un icono popular tras su nacimiento hace cincuenta años, ha regresado ahora con renovada popularidad gracias a la tecnología de los juegos virtuales.
En 1958, los empresarios Richard Knerr y Arthur Melin, fundadores de la compañía Wham-O, lanzaron al mercado la versión del aro en la que habían trabajado durante un año, hecha de marlex, un plástico de invención reciente.
En los cuatro primeros meses, Wham-O vendió 25 millones de hula hoops, y un año más tarde celebró la venta de cienmillones de aros, a 1.98 dólares cada uno.
Merlin falleció en 2002, y Knerr no alcanzó a ver exactamente el cincuentenario del éxito comercial logrado con su amigo de la infancia y socio en aventuras de negocios, ya que murió a comienzos de este año. Los juegos de aro han existido en casi todo el planeta desde tiempos remotos: los indígenas norteamericanos los usaban para la práctica de arquería, y en Egipto los aros hechos de bejucos, que se hacían rodar con un gancho o se giraban en brazos y piernas, se contaban entre los juegos de los niños hace 3,000 años.
Kner y Medlin no pudieron patentar el juego como invento, ya que el aro se ha usado desde hace siglos y el hecho de que ellos lo hubiesen manufacturado en un material nuevo no calificaba para la patente. Todo lo que pudieron patentar fue el nombre ‘hula hoop’.
La denominación de ‘hula’ se agregó a aro, hoop en inglés, después de que algunos marinos en el siglo 18 observaron ese uso en las danzas de nativos de Hawaii.
La moda del hula hoop coincidió con la expansión de la televisión y una de las primeras imágenes de ‘cultura americana’ que se globalizó fue la de los jóvenes haciendo rotar aros.
Tan representativo de la ‘cultura americana’ fue el aro de plástico en su momento que la Unión Soviética lo prohibió como símbolo de ‘la vacuidad de la cultura imperialista’.
Pero pocos años después se esfumó la moda del hula hoop y Wham-O suspendió la producción, aunque Knerr y Melin para entonces seguían su éxito comercial con otro juguete: el frisbee, el disco volador.
Este año, con el lanzamiento de la versión más reciente del juego de videos Nintento Wii, el hula hoop podría retornar a su vieja popularidad: una de las versiones ofrece la oportunidad de menear caderas sosteniendo aros virtuales.
Los nuevos adictos al aro tienen algunas marcas que superar: entre el 2 y el 6 de abril de 1987, Roxann Rose, de EUA, mantuvo un hula hoop en movimiento durante noventa horas.