Estudio proyecta el contagio de más de 1.2 millones de hondureños por coronavirus

Fallas del sistema sanitario, tanto en el acceso limitado de pruebas como en el procesamiento de las mismas, lo que ha contribuido a la diseminación de la enfermedad.

Los municipios de San Pedro Sula y el Distrito Central reportan el mayor número de contagios a nivel nacional.
Los municipios de San Pedro Sula y el Distrito Central reportan el mayor número de contagios a nivel nacional.

TEGUCIGALPA.

En un momento que los expertos han sugerido la aplicación masiva de pruebas para frenar la virulenta propagación del coronavirus entre la población, los resultados del último reporte de la plataforma Todos unidos contra el COVID-19 arrojó preocupantes fallas del sistema sanitario, tanto en el acceso limitado de pruebas como en el procesamiento de las mismas, lo que ha contribuido a la diseminación de la enfermedad.

De todos los países de Centroamérica, Honduras es el que menos cantidad de test ha aplicado para confirmar los casos positivos de COVID-19 con una relación de al menos de 2,007 exámenes practicados por el Laboratorio Nacional de Virología (LNV) hasta este 10 de abril a una población de 9.2 millones de habitantes

En cambio, Costa Rica aplicó hasta la semana anterior 6,762 test, Guatemala 7,200, El Salvador 6,729 y Panamá 15,147, según un monitoreo llevado a cabo por el grupo de investigación Cami (Clínica de Atención Médica Integral) que lidera el médico internista e investigador Omar Videa. Para los expertos, la raquítica y tardía aplicación de las pruebas PCR-RT (Pruebas de reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real) ha facilitado la rápida diseminación de la enfermedad entre los hondureños, especialmente en la región norte del país, epicentro de la pandemia.

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Desde que se reportaron los primeros contagios, los test han sido aplicados por el LNV de la Secretaría de Salud; pero la próxima semana se tiene previsto abrir un segundo centro de análisis en San Pedro Sula, y a partir de ayer el Centro Médico Hondureño comenzó a procesar los test PCR en tiempo real.

Esto ayudará a procesar un mayor número de exámenes de laboratorio de COVID-19, lo que permitirá contar con datos más reales de los contagios a nivel nacional y en consecuencia ampliar la vigilancia epidemiológica en los principales focos de infección para detener el avance del virus.

Análisis

LA PRENSA tuvo acceso al cuarto y quinto informe elaborado por la plataforma Todos unidos contra el COVID-19 que se basa en 25,259 encuestas telefónicas levantadas hasta el 15 de abril entre la población hondureña para monitorear el avance y número de casos en el territorio nacional.

El informe, que también se nutre de la base de datos del LNV, señala que hasta el 10 de abril de 2020 se aplicaron 2007 pruebas PCR-TR, con un porcentaje de positividad de 19.2%.

El análisis estadístico agrega que la concentración de pruebas en un solo lugar del país, en este caso Tegucigalpa, se ha traducido en un aumento en el retraso del diagnóstico reflejado en el promedio de días trascurridos desde la fecha del inicio de síntomas del paciente, la fecha de toma de muestra (6.1 días), hasta la fecha del recibo de la muestra en Tegucigalpa (7.7 días) y finalmente hasta la fecha del reporte del resultado de la prueba (8.2 días).

Debido a las fallas en el aislamiento de casos sospechosos y en la contención, este retraso del diagnóstico contribuyó a facilitar la diseminación del COVID-19 en la población. Adicionalmente, es posible que un porcentaje de negativos sean falsos negativos debido a la escasa cantidad de partículas virales o a la ausencia de las mismas en la cavidad nasofaríngea por tanto tiempo transcurrido desde el inicio de los síntomas hasta la toma de la muestra.

Otros aspectos, como el embalaje y transporte de la muestra desde el sitio de la toma hasta el laboratorio y la extracción manual del material genético, pudieron incidir sobre la calidad del ARN (ácido ribonucleico) y el resultado de la prueba PCR-TR, señala el informe.

Lo anterior produjo una presencia de constantes picos de ascenso y descenso de casos positivos en cada fecha reportada, que denota fallas tanto en el acceso limitado de pruebas en la población como en el procesamiento de las mismas.Además, se observó una curva de crecimiento acelerado en el número de muestras positivas.

Proyección de contagios

Con base en lo anterior y tomando la tasa de crecimiento de positividad se estima que en un lapso de 50 días, es decir, a fines de mayo o primera semana de junio, la pandemia puede alcanzar una tasa de infección de al menos el 15% en la población hondureña.

Eso implica, un total de 1,275,000 personas infectadas, de las cuales un 80% (1,020,000 pacientes) serán asintomáticos o con síntomas leves, un 15% (191,250 personas) presentarán síntomas severos que requerirán hospitalización y un 5% (63,750 personas) que entrarán en estado crítico y requerirán ingreso en unidades de cuidados intensivos (UCI).De este último grupo, un 25%, equivalente a 15,973 pacientes, requerirán ventilación mecánica.

El documento advierte que considerando la baja disponibilidad a nivel nacional de camas en UCI y en las salas de hospitalización, se estima que la letalidad será hasta 95% en las personas críticas que requieran UCI y de hasta 50% en personas con síntomas graves que requerirán hospitalización.

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personas han muerto en Honduras desde que se reportaron los dos primeros contagios el 11 de marzo de 2020. Honduras presenta la mayor tasa de mortalidad de la región.

Frente a ese catastrófico escenario, el estudio recomienda que deben mantenerse las medidas de aislamiento físico, restricción de circulación en zonas de alto riesgo para transmisión de Covid-19, uso de mascarilla obligatoria en todos los sitios públicos, acceso a pruebas de diagnóstico rápido (anticuerpos) y de PCR en la población, fortalecimiento urgente de la infraestructura hospitalaria y uso amplio de la plataforma georreferenciada.

No obstante, el escenario planteado en este estudio es más conservador al presentado recientemente por un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Médicas, el Departamento de Salud y la Maestría de Epidemiología de la Unah, que arroja un total de 2.8 millones de contagiados en todo el país.

3 fallas detectadas en el proceso:

1

centralización

La centralización de pruebas en el Laboratorio Nacional de Virología en Tegucigalpa ha sido una debilidad para mejorar la detección de casos.
2

Toma y resultados

Otra debilidad es el retraso del diagnóstico reflejado en el promedio de días desde el inicio de síntomas hasta la fecha de toma de muestras.

3

defectos en la vigilancia

Fallas en el aislamiento de casos sospechosos y en la contención. Este retraso en el diagnóstico contribuyó a facilitar la diseminación.

La edad promedio de los fallecidos es de 52.6 años

TEGUCIGALPA. Contrario a lo que ha ocurrido en otros países adonde el coronavirus se han ensañado con las personas mayores de 60 años, en Honduras el promedio de edad de las personas fallecidas por COVID-19 es de 52 años.

Entretanto, los contagiados están en los 42.1 años, con una mediana y moda de 41 años, y un rango desde menos de un año hasta 89 años de edad, según la plataforma Todos unidos contra el COVID-19”.

Entre los 20 y los 49 años se concentra el 57.9% de los casos, y los hombres tienen una mayor prevalencia que las mujeres, 21.9% versus 16.5%, respectivamente. Entre las 426 personas reportadas con infección por Covid-19, un total de 35 personas (8.2%) murieron.

Según el estudio, el promedio de edad de las personas fallecidas fue de 52.6 años y el de los sobrevivientes fue de 41.3.

Un 41.4% murió entre los 23 y los 49 años de edad y solo el 41.4% tenía 60 o más años.
La mortalidad registrada con base en la cifra de 29 decesos fue de 8.9% en hombres y de 4.5% en mujeres.

La Prensa