La cuestionada falta de competencia entre las empresas emisoras de tarjetas de crédito tiene los días contados. Según la nueva Ley de tarjetas de créditos, aprobada el 23 de octubre de 2006, hay instancias oficiales que están obligadas a propiciar la competencia en las tasas aplicadas por el uso del denominado “dinero plástico”.
La homologación de los intereses, tanto para tarjetas en lempiras como en dólares, ha sido una de las frecuentes denuncias de los usuarios.
Gustavo Alfaro, presidente de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, Cnbs, responde que la tasa de interés es libre o de mercado, que es lo que establece la Ley del sistema financiero.
Asegura que en caso de que no haya libre competencia se estableció un mecanismo para frenar ese abuso, y es la Comisión de defensa y promoción de la competencia, la que puede acudir al Banco Central para que regule e inclusive fije las tasas a cobrar.
Competencia
Gustavo Alfaro insiste en que “esperamos que todo mundo, 16 empresas emisoras, compitan en base a un libre mercado y a los costos que representa mantener esa actividad”.
Explica que cuando se constate que las empresas se pongan de acuerdo para el cobro de intereses, la Comisión de competencia y la Cnbs tienen mecanismos para establecer una vigilancia sobre la actividad de las empresas.
Alfaro considera que no se experimentará una sustancial rebaja en las tasas de intereses con la aplicación de la nueva ley, ya que el negocio del “dinero plástico” es uno de los más caros y de mayor riesgo en todo el mundo.