06/06/2026
06:56 PM

Salvar matrimonios, el mejor negocio en China

La terapia psicológica para la pareja, el asesoramiento legal o la utilización de detectives son algunos de los servicios cuya demanda crece en China para abordar un divorcio.

La terapia psicológica para la pareja, el asesoramiento legal o la utilización de detectives son algunos de los servicios cuya demanda crece en China para abordar un divorcio.

Si el problema es de comunicación entre la pareja, por unos 250 yuanes la hora, unos 32 dólares o 25 euros, los interesados podrán intentar resolver sus diferencias con la ayuda de psicólogos y sesiones de terapia matrimonial mientras que la de asesoramiento legal cuesta unos 800 yuanes, unos 100 dólares o 80 euros.

En el caso de que una amante ponga en riesgo la relación, las agencias de divorcio ofrecen un servicio exclusivo: buscan a la tercera persona y le piden, pacíficamente, que no vuelva a molestar.

Por un contrato de 24 horas, tiempo considerado suficiente para encontrar a “el o la culpable”, el “detective de amantes” cobra hasta 5,000 yuanes, unos 650 dólares o 500 euros.

Expansión

Debido al creciente índice de divorcio en China los negocios de algunas de las empresas especializadas están verdaderamente en expansión, como la Weiqing Marriage Consulting de Shanghai, conocida como la primera “agencia de divorcio”, que recientemente abrió su 28 sucursal, esta vez en Cantón.

Según dijo su fundador, Shu Xin, escritor de columnas de confidencias en diversas revistas locales, durante mucho tiempo se pensaba en China que el divorcio era algo de lo que la gente debería avergonzarse y la idea de una ruptura matrimonial era inaceptable.

“Pero la situación es diferente ahora y cada vez más personas han olvidado esa antigua concepción”, destacó.

Desde que Shu empezó su negocio, en marzo de 2004, han pasado por sus consultas más de 2,700 personas, el 80 por ciento de las cuales intentaron salvar su matrimonio o, al menos, aplazar el proyecto de divorcio.

Tres ayudas

Según explica el “guru sentimental”, la gente acude a las consultas buscando tres tipos de ayuda: antes del divorcio, para contratar servicios de terapia matrimonial; durante el proceso de separación, buscando asesoramiento legal y tras la ruptura, para asistencia psicológica.

El trabajo de los consultores de Wenqing -“mantener el sentimiento” en chino-, va desde psicológico a legal y se desarrolla en diferentes fases.

La primera de ellas es analizar la situación actual de la pareja, los conflictos, y, si los interesados anuncian su intención de divorciarse, se intenta salvar el matrimonio mediante terapia y consejos de especialistas.

Si, por el contrario, la ruptura es inevitable, los consultores se encargan de ayudar en el divorcio, dando asesoramiento legal e intentando llegar a acuerdos de forma pacífica y según la ley.

Asesores por internet

Además del asesoramiento personalizado, Wenqing ofrece consejos en su página web, que ya ha recibido más de 500,000 visitas en sus casi tres años de existencia.

En el “club de los divorciados”, otro sitio web puesto en marcha por la empresa de Shu, más de 900,000 internautas separados buscan consuelo, intercambian sus penas y hasta pueden encontrar una nueva pareja tras la ruptura.

Para aquellas personas que tras la traumática experiencia necesitan acompañamiento psicológico, -un servicio buscado principalmente por mujeres en los primeros 3 a 6 meses, según Shu- las agencias disponen de profesionales que curarán las heridas e incentivarán a los clientes a formar parte del “club” virtual.

No existen cifras oficiales sobre el índice de divorcio en China, aunque Shu estima que debe ser de un 17 por ciento de las bodas celebradas en el país durante un año.

Los principales motivos de separación suelen ser una tercera persona en la pareja, problemas financieros, desacuerdos en la educación de los hijos y el cuidado de los padres o personas mayores en la familia.

Fotos temáticas

En un país como China, en cuyas ciudades la vida se moderniza y se transforma constantemente, y donde lo nuevo apasiona tanto como el hacerse retratos para presumir ante familiares y amigos, la combinación de boda y fotografía es colorista y variada.

Más allá de la tradición occidental de fotografiarse el mismo día del enlace, las parejas chinas se hacen todo un álbum de fotografías “temáticas” antes de la ceremonia de la boda, a menudo llenas de colorido, fantasía y originalidad.

Verse inmortalizados como indios precolombinos en actitud de caza, como gauchos de la Pampa, como ángeles enternecedores en un limbo con fuentes y arpas de plástico, como aristócratas del siglo XVIII, o incluso con vestimentas idénticas a las de las películas y las series de televisión de moda, son sueños ya al alcance de muchos novios.

En Shanghai, seguramente la ciudad más moderna y extrovertida de China, acaba de celebrarse la undécima edición de la “Feria Internacional de Equipamientos de Boda y Fotografía”, un evento rebosante en su despliegue de medios para servir a los “ying lou”, o agencias nupciales especializadas.

Más de 34 millones de chinos viajaron al extranjero

Pekín. Más de 34 millones de chinos viajaron al extranjero el año pasado, un once por ciento más que en 2005, y cifra récord, con Hong Kong, Macao y Japón como principales destinos, según cifras oficiales publicadas por el diario “China Daily”.

El 29 por ciento del total de viajeros, unos 9.8 millones, fueron turistas, según un estudio publicado por el Ministerio de Seguridad Pública, aunque viajes de negocios y visitas a familiares y amigos también supusieron una parte considerable del total de desplazamientos.

Otros destinos populares elegidos por los turistas chinos para sus viajes fueron Tailandia, Corea del Sur, Rusia, Estados Unidos, Singapur, Vietnam, y Malasia.

Por el contrario, China recibió más de 22 millones de viajeros de todo el mundo en 2006, casi un 10 por ciento más que el año anterior.

De éstos, más de la mitad, un 51 por ciento, vinieron a hacer turismo, procedentes principalmente de Corea del Sur, Japón, Rusia, EUA, Malasia, Singapur, Mongolia, Tailandia, Reino Unido y Australia.