Con la temporada de siembra prácticamente encima y sin una respuesta sobre la disponibilidad de recursos, las autoridades de Agricultura prevén repartir el bono productivo a medias, entregarán las semillas pero no los fertilizantes.
“Ya tenemos listos un aproximado de 80,000 bonos de solidaridad productiva y ya se ha empezado a entregar”, informó Ramón Escobar, viceministro de Agricultura de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
“Lo que nos está haciendo falta es el fertilizante”, agregó el funcionario, por lo que en la práctica se está entregando únicamente semilla, a pesar del compromiso del presidente Porfirio Lobo de entregar el bono completo.
Aunque grupos campesinos han indicado que la temporada de siembra debe comenzar entre el 15 y el 20 de mayo, con la llegada de las lluvias, Escobar asegura que todavía hay tiempo para resolver el retraso en la entrega de recursos para la compra de insumos por parte de Finanzas.
“La siembra de maíz se puede hacer hasta el 30 de junio, esa es una buena fecha y tenemos todavía unos 45 días por delante”, comentó el viceministro.
Pero los problemas financieros del Gobierno también se reflejan en la cantidad de bonos entregados actualmente, los que se ha reducido a la mitad de los aproximadamente 160 mil que se entregaron el año pasado.
Solo semilla no es suficiente
De acuerdo con Juan Valladares, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Grano (Prograno), un bono consistente únicamente en semilla “es meter a los productores en problemas”.
“Es mejor que no den semilla, porque si le dan semilla pero no fertilizante, los suelos no se pueden sembrar”, explicó el dirigente.
Valladares argumentó que las labores de preparación de la tierra, siembra y riego no podrían producir suficientes rendimientos como para compensar el esfuerzo. “El agricultor va hacer la inversión de limpiar y preparar la tierra y la productividad no va a justificar el esfuerzo hecho, porque será bien baja”, subrayó Valladares; “si no hay condiciones, mejor no den el bono”, remató.
Financiamiento alterno
Escobar señaló que existen otras alternativas para obtener recursos para financiar la compra de insumos para los productores. “Hemos abierto nuevas puertas, tenemos un fondo de fideicomiso, donde es más completo; es un préstamo donde se le presta a todo productor 12 mil lempiras por manzana: 4 mil lempiras en efectivo y el resto en insumos. Es un fideicomiso de 50 millones que probablemente se amplíe a 100 millones, y entonces tenemos otras opciones para que el productor siembre de la mejor manera”, dijo el funcionario.Adicionalmente, Escobar explicó el llamado Plan 20-20, el cual consiste en obtener los insumos a través de un financiamiento directo de las casas agropecuarias.
Por otra parte, Leopoldo Durán, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), ve la solución en un fondo de L1,000 millones para apoyo a la producción anunciado por el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa).
“La alternativa es buscar el método más expedito para que Banadesa facilite el préstamo a los pequeños y medianos productores, para lo que se hizo una reforma al reglamento de Banadesa para que pudieran acceder aún aquellos productores que tuviesen problemas para honrar sus compromisos de pago, pero con una justificación técnica”, explicó Durán.
Sin embargo, Valladares recordó que los productores a los que se beneficia con el bono productivo son, en su mayoría, practicantes de una agricultura de subsistencia, que producen entre una y dos manzanas, lo que los descalifica para ser sujetos de crédito. “La gente que siembra de una a dos manzanas no son objeto de financiemiento. Solo el seguro de vida les cuesta casi cinco mil lempiras. También piden el seguro agrícola, por lo que el pequeño productor para el que se creó el bono no tiene condiciones para un financiamiento”, mencionó Valladares.
Según Geovanny Pérez, titular de la Dirección de Ciencia y Tecnología Agropecuaria (Dicta), el bono productivo “incide en un 20-25% de la producción nacional de granos”, por lo que ya han comenzado a repartir algunos bonos de semilla, si bien el dirigente campesino Darwin Cálix señaló que la mayor parte de la semilla repartida es de frijol, en momentos en los que el ciclo productivo requiere la siembra de maíz.