Los ministros de Finanzas del G20 iniciaron ayer en México dos días de reuniones para evaluar la situación económica mundial, con el foco puesto en la crisis europea, aunque no tendrán definiciones sobre un eventual pedido de rescate de España a sus socios de la UE (Unión Europea).
En un encuentro plagado de deserciones -no asistirán a la cita el secretario del Tesoro estadounidense Tim Geithner o el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega- los titulares de Finanzas de este foro de países ricos y emergentes darán especial atención a las negociaciones de Grecia con sus acreedores y a España.
También la falta de acuerdo en el Congreso estadounidense sobre mecanismos para reducir el colosal déficit público, que podría disparar lo que se conoce como un “precipicio fiscal” a inicios de 2013, estará en el menú de los ministros y presidentes de bancos centrales.
Esa falta de acuerdo podría disparar un paquete de recortes de gastos y aumentos de impuestos en Estados Unidos, que podría golpear el ya vacilante crecimiento económico mundial.
Con Europa en el centro de la agenda, una fuente oficial francesa señaló esta semana que los ministros podrán “hacer un balance” de la crisis y de las medidas que se adelantan para superarla, antes de la próxima reunión del Eurogrupo el 12 de noviembre.
Sin explicaciones españolas
La presidencia mexicana del G20 había indicado en días previos a la reunión que esperaban explicaciones de España sobre su negativa a pedir ayuda a sus socios europeos a través de un programa de compra de deuda soberana por parte del Banco Central Europeo, una situación que tensa los mercados.
El ministro de Economía de España, Luis de Guindos, daría un discurso concentrado en las reformas en curso en su país, ya que no considera fundamental justificar la negativa española a pedir un rescate a sus socios europeos.
El ministro se concentrará en “explicar el plan de reformas que se está llevando a cabo”, especialmente “la reforma bancaria y la reforma laboral”, y “cómo responde la economía española”, indicó una fuente española.