El mandatario estadounidense George W. Bush salió ayer en defensa del presidente del Banco Mundial, BM, Paul Wolfowitz, su ex número dos en el Pentágono.
“El presidente confía en Paul Wolfowitz y en su trabajo”, aseguró Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca, al salir en defensa del que fue uno de los principales artífices de la invasión de Irak, cuando era el brazo derecho de Donald Rumsfeld y quien es cuestionado por el directorio y los empleados de la institución debido a las condiciones salariales otorgadas personalmente a su novia Saha Riza.
Desconocimiento
El apoyo de Bush se produjo después de que el directorio del BM revelara durante la noche que no había sido informado por Wolfowitz de las condiciones salariales otorgadas a Riza para que dejara el BM y evitara conflictos de intereses.
Los miembros del directorio informaron que el presidente había enviado un memorando al vicepresidente de recursos humanos del BM “ordenándole que lograra un acuerdo con Riza, especificando en detalle los términos y condiciones”.
“Tampoco se encontró que los términos y condiciones del acuerdo hayan sido comentados, revisados o aprobados por el comité de ética, su presidente o el consejo”, añadieron los miembros del directorio luego de que Wolfowitz dejara su futuro en manos el jueves, tras admitir su “error” por los 61 mil dólares que siguió cobrando su novia después de abandonar el BM y pasar al Departamento de Estado.
La organización de los empleados del Banco no dudó en pedir la renuncia de Wolfowitz y hasta llamó al directorio a abrir el proceso para contratar a un nuevo presidente.
Varias organizaciones no gubernamentales pidieron también la renuncia de Wolfowitz señalando que es muy difícil que siga debido a la leyes que rompió.
Claves
1. El gobierno del presidente George W. Bush, que designó a Wolfowitz como presidente del Banco Mundial, podría tener la última palabra.
2. Desde París, el ministerio francés de Relaciones Exteriores dijo que el propio Wolfowitz debía decidir “si está en condiciones de continuar”.