Los precios del petróleo seguían subiendo como la espuma y las bolsas registraban caídas ayer debido al temor provocado en los mercados por la insurrección libia y su posible contagio a otros países árabes.
El barril de Brent del mar del Norte para entrega en abril se acercó a los 120 dólares ayer por la mañana en el InterContinental Exchange, ICE, de Londres, un máximo desde septiembre de 2008. En horas de la tarde se cotizaba a 114.22 dólares, en alza de 2.97 dólares con respecto al cierre del miércoles.
A esa misma hora, en el New York Mercantile Exchange, Nymex, el barril de West Texas Intermediate, WTI, denominación del “light sweet crude” negociado en EUA, para entrega en abril valía 99.89 dólares, tras haber llegado a 103.41 dólares por barril al final de las transacciones asiáticas, su precio más elevado desde septiembre de 2008. Este es el precio que afecta a los países latinoamericanos.
“La continuación de los disturbios en el norte de África y en Oriente Medio y la disminución de la producción en Libia siguen impulsando fuertemente los precios del petróleo”, estimaron los analistas de Commerzbank.
“La producción de crudo de alta calidad está impactada de manera importante por el éxodo de personal extranjero”, afirmó por su parte David Hart, de Westhouse Securities.
Libia, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, es uno de los cuatro principales productores africanos, con una producción de 1.69 millones de barriles diarios, de los cuales exporta 1.49 millones, la gran mayoría, 85 %, hacia Europa, según la Agencia Internacional de Energía, AIE.
Baja producción
Debido a la violencia, la producción se redujo de 1.2 millones de barriles diarios a una cuarta parte, estimó el presidente de la petrolera italiana ENI, Paolo Scaroni.
ENI redujo su producción de más de la mitad a 120,000 barriles, al igual que Repsol, que sólo produce 160,000 barriles, según su presidente, Antonio Brufau.
Además, “no está claro si alguna exportación de crudo está saliendo de Libia”, señaló David Hufton, analista de PVM Oil Associates.
Más allá de Libia, el mercado teme sobre todo un contagio a otros productores más importantes de la región. Sin embargo, el ministro argelino de Energía, Yucef Yusfi, trató de restar importancia a la preocupación reinante y aseguró que la OPEP sólo actuará si hay una “perturbación real y comprobable” del mercado.