20/03/2026
09:36 PM

Nueva ofensiva para frenar el narcotráfico en Puerto Rico

Puerto Rico ha sido desde hace tiempo uno de los destinos predilectos de los traficantes de drogas.

Autoridades locales y federales están reforzando las defensas contra la creciente amenaza del narcotráfico que ha hecho que la tasa de homicidios de esta isla sea más de cinco veces mayor al promedio del resto de Estados Unidos.

Puerto Rico ha sido desde hace tiempo uno de los destinos predilectos de los traficantes de drogas por tratarse de un territorio estadounidense, lo que significa que los pasajeros y el equipaje con destino a EE.UU. no tienen que pasar por el control de aduanas. “Una vez que traen la droga, prácticamente ya han superado la aduana”, dijo Timothy Henwood, fiscal asistente en San Juan.

El atractivo de la isla ha crecido en los últimos años mientras la campaña antidrogas de EE.UU. se ha concentrado en la frontera con México, lo que ha llevado a traficantes a usar más las rutas del Caribe para mover su mercancía, principalmente cocaína, a territorio continental estadounidense.

Es una señal preocupante no sólo para las ciudades estadounidenses que reciben la droga, sino para la isla, que tiene que hace frente a la violencia y el resto de los flagelos derivados del narcotráfico.

“Tenemos que sellar Puerto Rico tanto en la puerta de entrada y como en la puerta de salida”, dijo Pedro Pierluisi, quien representa a Puerto Rico en la Cámara de Representantes de EE.UU. y quien en años recientes ha hecho un llamado por una respuesta federal más vigorosa. “Si Puerto Rico se vuelve menos atractivo (para los traficantes), también se reducirá el nivel de violencia”, señaló.

El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. ha despachado personal adicional a la isla de agencias como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza así como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, dijeron altos funcionarios. También está enviando cuatro patrulleras adicionales de la Guardia Costera y está expandiendo la vigilancia aérea y marítima, dijeron las fuentes.

Esto se suma a la intensificación de los esfuerzos federales el año pasado, incluyendo un aumento de las inspecciones de contenedores de carga en el Puerto de San Juan, y una mayor seguridad en el aeropuerto internacional.

El gobernador Alejandro García Padilla también activó en enero más de 200 miembros de la Guardia Nacional para que ayuden a patrullar la costa y el espacio aéreo en busca de aeronaves sospechosas, entre otras medidas.

En 2012, los decomisos de cocaína en el sector de San Juan por parte de la Guardia Costera se dispararon a 22.500 libras frente a 2.200 libras en 2011. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza decomisó más de 43.000 libras de narcóticos en Puerto Rico en el año fiscal 2012, un aumento de 37% frente al año anterior.

La mayoría de la droga viene de América del Sur por mar, típicamente en lanchas rápidas, dijo Héctor Pesquera, superintendente del Departamento de Policía de Puerto Rico. En una operación realizada el año pasado, un cuerpo policial federal detuvo una embarcación de más de siete metros con 15 fardos de cocaína valoradas en US$8 millones, de acuerdo con las autoridades.

Aproximadamente 80% de las drogas que ingresan a la isla son posteriormente enviadas a EE.UU., a menudo a bordo de aviones comerciales o contenedores de carga, anotó Pesquera. El 20% restante es distribuido localmente por organizaciones rivales que a menudo se enfrentan violentamente.

El año pasado, se registraron 978 homicidios en Puerto Rico, menos que el récord de 1.136 en 2011, pero de todos modos un significativo incremento sobre los 695 de 2000. Funcionarios estiman que entre 70% y 80% de los asesinatos en la isla están ligados al narcotráfico.

Agentes policiales locales y federales están luchando en varios frentes: la interceptación de cargamentos de droga hacia y desde la isla, la persecución de pandillas violentas que participan en el tráfico local y la interrupción del flujo de armas hacia Puerto Rico desde territorio continental estadounidense.