“Los tractores llegaron muy tarde, los esperábamos para antes de mayo; algunos tuvimos que alquilar maquinaria más cara para preparar la tierra y cultivar”, expresó ayer un productor agricultor de El Virrey, Santa Bárbara, que prefirió omitir su nombre.
La reacción de este campesino confirmó la denuncia que varios analistas y dirigentes agricultores hicieron tras la tardía distribución de los cien tractores donados por Venezuela al país.
LA PRENSA se trasladó hacia el municipio de Azacualpa, en Santa Bárbara, lugar que sirve de centro de acopio y donde permanecen a la intemperie 14 tractores y 4 sembradoras que son para ser alquilados en los departamentos de Copán, Santa Bárbara y Lempira.
Sólo trabajan cuatro
La idea era confirmar la denuncia realizada el miércoles en una entrevista hecha a Santiago Ruiz, presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras, Fenagh, quien aseguró que en El Virrey y Sula, Santa Bárbara, ya se pueden ver destruidas algunas de las sembradoras y equipos donados por Venezuela.
“No sé si es por la mala calidad o por el mal uso, pues tienen apenas 15 días de estar siendo usados”, señaló.
Al llegar al Centro de Mecanización Agrícola de la Alternativa Bolivariana para las Américas, Cemacalba, número seis en Azacualpa, sólo habían 11 tractores estacionados y cuatro sembradoras. El encargado no se encontraba porque estaba realizando unos trabajos de arado y rastreado con tres maquinarias en la comunidad de Joconales, a dos horas de Azacualpa. Wendy Rivera, secretaria del centro, indicó que los tractores les llegaron desde los primeros días de mayo, pero con ellos se empezó a laborar cerca del 21 del mes pasado.
Al consultarle cuántos tractores están funcionando, respondió que solamente cuatro, porque depende de la necesidad de los campesinos, pues cuando llegaron las maquinarias ya había pasado la preparación de la tierra para la siembra de maíz. “Por ejemplo, en Azacualpa, la mayoría de la gente ya preparó las tierras y como no ha llovido, la gente no ha sembrado”.
Al preguntarle si en realidad algún equipo está en mal estado, contestó: “Algunas de las sembradoras vinieron malas, pero también ha habido problemas con las llantas, porque se han dañado algunas”.
Respecto a los precios de alquiler, la joven dijo que por el rastreado y arado cobran 800 lempiras por manzana de tierra; por las sembradoras son 850 lempiras y si la zona de donde solicitan el tractor queda lejos de Azacualpa cobran el transporte para movilizar la maquinaria, por lo general son entre 200 y 300 lempiras más”.
Danilo Mejía, encargado de dicho centro, explicó que todo el dinero recaudado del alquiler de la maquinaria es depositado semanalmente en el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, Banadesa, y apartan una parte para la compra del diésel, aceite y otros insumos que necesitan los tractores.
Diariamente suelen ararse cerca de 10 manzanas de tierra de zonas aledañas de Azacualpa.
“Desde que están trabajando los tractores hemos preparado como 150 manzanas, que es muy poco, pero se debe a situaciones como la tardanza en la entrega, porque la mayoría había preparado sus tierras y otro problema es que los campesinos no han obtenido los préstamos para siembra de granos básicos por parte de Banadesa”.
Mejía apuntó que no puede contratar más personal para manejar los tractores porque no hay suficiente demanda. La meta para esta primera siembra es cerrar con 600 preparaciones de manzanas.
Poco personal y mal pagado
La triste historia de los tractores no finaliza ahí, por la poca demanda sólo hay cuatro conductores que hacen el trabajo. LA PRENSA habló con dos de ellos, de quienes omitiremos el nombre. Expresaron que sólo fueron contratados para manejar los tractores, porque ya tenían experiencia, pero nunca los capacitaron para operar este nuevo equipo. Al preguntarles por el pago, dijeron que les comenzó cancelando 70 lempiras la hora trabajada, pero a veces perdían todo el día y apenas trabajaban dos horas.
“Luego hablamos de un sueldo base, acordaron mil quinientos lempiras porque laboramos de lunes a sábado, desde las 6.30 de la mañana sin hora de salida y cuando hay bastante trabajo pasamos hasta 12 horas”. Respecto al estado del equipo, los conductores manifestaron que no están malos, tienen detalles defectuosos, pero nada interno. Sí se quejaron de las sembradoras. “Sólo hay cuatro sembradoras, y nos han dado problemas porque la barra que impulsa el abono se dobla y no funciona. Además, nos hacen falta algunas herramientas para el ramplado para rastreo”, aseguraron.
El pasado 4 de mayo comenzaron a trasladar los primeros tractores para sus centros de acopio en diferentes zonas del país.
Toda esta maquinaria donada por el Gobierno de Venezuela al país como parte de la adhesión a la Alternativa Bolivariana para las Américas, Alba, permaneció 76 días estacionada a la intemperie en predios de la 105 Brigada de Infantería, luego de un gran espectáculo que realizó el presidente Manuel Zelaya para su entrega simbólica a los campesinos.
Campesinos protestan por créditos
Unos 60 campesinos de los bajos de Choloma, Santa Cruz de Yojoa y Río Lindo protestaron ayer frente a las oficinas del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, Banadesa, en San Pedro Sula exigiendo que les otorguen los préstamos para la siembra de granos básicos.
Leonel Sauceda, jefe del distrito policial 21, explicó que dialogaron con los protestantes y evitaron su objetivo, que era interrumpir el paso en la tercera avenida del centro de la capital industrial.
También el gerente de Banadesa en esta ciudad anunció a este rotativo que habló con los campesinos y les aseguró que la próxima semana desembolsarán los primeros préstamos. “La demanda es grande, tenemos cerca de 300 solicitudes, un número mayor en comparación al año anterior”, recalcó.
El funcionario concluyó expresando que la meta para este año es otorgar entre 20 y 30 millones de lempiras a todos los campesinos en Honduras.