San Pedro Sula, Honduras.

El 31.5% de la población mayor de 15 años en Honduras tiene una cuenta bancaria, revela un informe del Banco Mundial, lo que refleja una marcada brecha en la región, pero también oportunidad de mercado.

La investigación agrega que el 14% de los hondureños tienen cuenta de ahorro y solo el 10% acceso a préstamos formales, ubicando al país como uno de los más bajos de Centroamérica, considerando que el 64.6% de los costarricenses poseen al menos un servicio bancario.

Le siguen Panamá con 43.7%; Guatemala reporta 41.3%; El Salvador, 36.7%; y por último Nicaragua con 19.4%. Al respecto, el consultor argentino Julian Laski, considera que el grado de bancarización es bajo si se compara con el resto de la región.

Este concepto hace referencia al grado de utilización de los productos y servicios bancarios por parte de la población de una economía, o un determinado segmento.

“El grado de bancarización es bajo si uno lo compara con el resto de la región. El reto es atraer a las personas que no forman parte del sistema financiero”, comenta Laski, quien impartió una conferencia en Unitec.

El consultor considera que lo difícil es identificar cómo hacer para que los bancos se acerquen al posible cliente.

“Determinar qué incentivos tiene la institución, promover una mayor capacitación, tecnología y educación, porque no alcanza con poner una sucursal de banco, sino definir las ventajas de estar dentro de un sistema”, indica el experto.

Jorge Colindres, analista de fundación Eléutera, sugiere que gran parte de la población en Honduras no tiene acceso a servicios financieros por la dificultad en la formalidad. “El 40% de la población vive en pobreza extrema y a la hora de hacer negocios, lo hace por la vía informal. Por el lado de los usuarios necesitamos de mayor acceso a los créditos para agilizar la formalización y por el lado de la banca, un marco legal más competitivo”, dice.

Con la fusión de Banadesa y Banhprovi, analistas prevén un crecimiento en la bancarización del área rural.