En un entorno en el que la inteligencia artificial dejó de ser una tecnología reservada para especialistas y pasó a formar parte de actividades cotidianas, académicas y profesionales. Ante este escenario, el desafío para las universidades ya no consiste únicamente en permitir el acceso a estas herramientas, sino en enseñar a utilizarlas con criterio, responsabilidad y propósito.
Con esa visión, la Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) busca fortalecer las competencias digitales de su comunidad universitaria y encaminarlas hacia el reconocimiento como una “Gemini Al Reference University”.
En ese sentido, el primer paso de esta ruta contempla un programa de formación y certificación en Gemini, mediante Google Al Pro for Education y Gemini Academy, dirigido a la comunidad estudiantil y docente. La iniciativa beneficiará a más de 30,000 estudiantes y 750 docentes, quienes tendrán procesos de certificación diferenciados.
En UTH, la apuesta planteada es utilizar la tecnología como apoyo y no como sustituto del criterio del estudiante o del docente.
Aprender IA. Para UTH, la incorporación de inteligencia artificial no representa un punto de partida, sino la evolución de un proceso que lleva varios años dentro de sus actividades académicas.
El doctor José Mora, vicerrector académico de UTH, explica que la universidad utiliza desde hace aproximadamente ocho años, plataformas como: ALEKS, en la enseñanza de matemáticas. La herramienta permite realizar diagnósticos sobre los conocimientos de cada estudiante y establecer rutas de aprendizaje personalizadas.
En la actualidad, unos 6,000 estudiantes utilizan este tipo de herramientas en diferentes asignaturas relacionadas con matemáticas y ciencias. A ello se suma el trabajo desarrollado en otras áreas, como Derecho, donde la tecnología transformar procesos de análisis y consulta.
“Todos tenemos acceso a la inteligencia artificial, pero no todos saben darle el uso adecuado”, señala Mora.
Esa diferencia entre acceso y aprovechamiento constituye uno de los ejes de la nueva estrategia. La universidad busca que el estudiante no se limite a obtener una respuesta generada por una plataforma, sino que aprenda a analizarla, contrastarla con otras fuentes y determinar si resulta pertinente para resolver un problema.
La doctora Aleli Castro Orellana, directora del Centro de Desarrollo y Adopción de IA, explica que la iniciativa surge de la necesidad de acompañar a la comunidad universitaria frente a una tecnología que evoluciona con rapidez.
“Queremos, como una universidad responsable, dar un acompañamiento asertivo a nuestros estudiantes para que ellos logren una certificación que les valide que son conocedores del uso de la inteligencia artificial de manera ética y responsable”, afirma.
Es por ello que la certificación, busca convertirse en un respaldo formal para conocimientos que algunos estudiantes y profesionales ya han adquirido de manera autodidacta, pero que ahora podrán demostrar mediante un proceso estructurado.
Tres niveles. El doctor Mora explica que el programa está concebido como una ruta progresiva de aprendizaje.
La primera etapa corresponde al nivel básico y tendrá como eje la certificación en Gemini. En esta fase, los participantes conocerán fundamentos de inteligencia artificial, formulación de instrucciones de calidad, uso eficiente de las herramientas y criterios para evaluar la información generada.
El segundo nivel contempla una formación intermedia orientada a las diferentes carreras. Esto permitirá trasladar el conocimiento general a situaciones propias de cada profesión.
Así, por ejemplo, en el área turística podrían abordarse herramientas para analizar y predecir demanda; en finanzas, procesos relacionados con análisis financiero, automatización y detección de comportamientos sospechosos en transacciones.
El tercer nivel buscará profundizar en el uso de inteligencia artificial para negocios, industria y automatización de procesos, con el objetivo de aprovechar la tecnología para mejorar eficiencia y productividad.
Esta progresión también permitirá que la universidad explore otros proveedores y modelos de inteligencia artificial. La estrategia, según Castro Orellana, no busca depender de una sola plataforma, sino desarrollar en estudiantes y docentes la capacidad de comparar herramientas y discernir cuál resulta más apropiada para cada necesidad.
“Al usar los diferentes modelos fortalecemos el aprendizaje activo, porque le enseñamos al estudiante a tener discernimiento en los resultados o respuestas que nos da cada modelo”, explica la directora.
Promoviendo el pensamiento crítico y ético
La ruta hacia una “Gemini Al Reference University” representa, así, una apuesta por institucionalizar un proceso que ya ocurre de manera cotidiana en las aulas y fuera de ellas. Más que aprender a utilizar una herramienta específica, el propósito es preparar a estudiantes y docentes para desenvolverse en un entorno tecnológico que continuará cambiando.