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Fin de veda del camarón

  • Actualizado: 23 julio 2010 /

La titular de la Dirección General de Pesca, Gabriela Pineda anunció este viernes el final de la veda del camarón.

    La titular de la Dirección General de Pesca, Gabriela Pineda anunció este viernes el final de la veda del camarón.

    La alta funcionaria de la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras dijo que se sienten optimistas por el repunte de los precios, comportamiento que ha sido incidido por el derrame del petróleo en el golfo de México.

    Eso significa que las primeras redadas de camarón se venderán a buenos precios, lo que permitirá mayores ingresos que los obtenidos el año pasado.

    Pineda dijo que solo en el sector de las Islas de la Bahía, donde se encuentra la más importante flota camaronera de Honduras, se han otorgado alrededor de 40 licencias para explotación.

    'Esperamos que todas trabajen durante toda la temporada y que las capturas sean provechosas, para que generen ingresos elevados que se traduzcan en divisas para el país', indicó la personera hondureña.

    El gobierno de Honduras declaró que termina la veda, por lo que la extracción de camarón es libre para quienes adquieran su licencia por parte de las autoridades estatales.

    La actividad productiva del camarón dura ocho meses en Honduras, desde este 23 de julio hasta el 31 de mayo del 2011. El rubro camaronero genera alrededor de 33 millones de dólares sólo en el sector de pesca extractiva.

    De acuerdo a las cifras dadas a conocer por la SAG, el camarón permite más de 235 millones de dólares en divisas para Honduras.

    Empieza la pesca de camarón

    Miembros de la Asociación de Pesca, Apesca, iniciaron ayer la temporada de pesca de camarón y le pidieron al presidente Porfirio Lobo una nueva Ley de Pesca para resolver asuntos como la captura por buceo.

    “El Estado ha sido uno de los peores enemigos de esta industria sobreexplotada, ya que ha permitido, a través de la corrupción, que se otorguen cupos para nuevas embarcaciones.

    Además, la burocracia hace que un trámite de renovación de licencias tarde dos meses porque requiere cerca de nueve dictámenes o firmas. Asimismo se les pide a los pescadores de las embarcaciones que tengan libros de marinos, como se exige en las grandes embarcaciones internacionales, lo cual difícilmente pueden pagar.

    Nos afecta la falta de medidas de control, patrullajes e inspecciones que permite la venta de producto en alta mar, tráfico de especies fuera de talla y otras irregularidades.

    Consideramos que es importante que la Dirección General de Pesca y Acuicultura tenga mayor autonomía”, dijo Steven Guillén, representante de Apesca.