El hogar de la desarrolladora de viviendas mexicana Homex no está ni en Ciudad de México ni en Monterrey. Está en Culiacán, estado de Sinaloa, al norte del país. “Aquí nacimos y aquí fundamos la empresa”, dice Gerardo de Nicolás, director general de la compañía.
Y lo mantiene ahí porque descubrió que la descentralización le da un valor agregado. “Nuestra vocación es la diversificación geográfica, porque el mercado es mucho más pequeño que en el Distrito Federal o Monterrey”.
De Nicolás trabaja en Homex junto a su hermano mayor, presidente del Consejo, y a su hermano menor, quien está a cargo de las viviendas medias. Actualmente Homex es la empresa de la industria con mayores ventas 16,223 millones de dólares en 2007-, superando a su competidora Casas Geo y Urbi. “Han identificado las necesidades de sus clientes y han empatado la capacidad del consumidor con la oferta”, dice Carlos Hermosillo, analista de Vector Casa de Bolsa.
Nicho
Como desarrolladora, Homex se ha enfocado principalmente en la construcción de viviendas de interés social -de entre $ 17,000 y $ 56,000- y medias. “Nosotros inscribimos nuestra oferta de viviendas en el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Infonavit y vendemos las casas a sus derechohabientes”, explica De Nicolás.
Para Homex han sido fundamentales los avances de esta institución, ya que las hipotecas que ésta entrega son la fuente de potenciales nuevos clientes para la compañía. Según De Nicolás, entre 1972 y 2000, Infonavit entregó un millón de hipotecas, y sólo en 2007 otorgó poco menos de 500,000. “Estos últimos años ha crecido significativamente el grupo de trabajadores que ha podido acceder al fondo”, explica De Nicolás. “Antes, la gente se casaba y se quedaban con los suegros, pero cada vez son menos”.
Asunto de escala
La falta de hipotecas y la necesidad de viviendas para los sectores bajo y medio se repiten en la mayoría de los países en desarrollo. “Son poblaciones jóvenes que se están casando o lo harán en los próximos años”, dice. Por esto, Homex está explorando nuevos mercados y ya tiene un proyecto piloto en India, donde comenzarán a construir viviendas a fines de este año.
“Estamos adecuando el diseño arquitectónico a los gustos locales”, dice De Nicolás, quien explica que la empresa ha invertido US$ 10 millones para hacer estudios de su expansión.
También están analizando entrar. “Queremos que sean países de un tamaño similar a México, por las economías de escala”, agrega. Por eso, lo más probable es que continúen por el gigante sudamericano. De hecho, lo han estado estudiando hace ya algunos años y, según el propio De Nicolás, las hipotecas son un producto accesible en ese país, condición fundamental para su negocio.
Y no sólo eso.
Recientemente inauguraron un nuevo segmento de sus desarrollos, apostando al mercado de segunda vivienda para los turistas extranjeros en los principales balnearios mexicanos, con edificaciones de alto nivel. “Gerardo de Nicolás es una persona sumamente dinámica y determinada”, concluye Hermosillo, de Vector. Y sus casas así lo muestran.
Mientras en Estados el mercado hipotecario de viviendas vive su peor crisis de la historia en las economías de Latinoamérica el rubro de la construcción, especialmente el de la vivienda es el que más crece. La industria de la construcción ha permitido que las economías de la región mantenga un crecimiento económico aceptable a pesar de la desaceleración de las economías del primer mundo, principal mercado de sus exportaciones.
La construcción continúa su apogeo
En Honduras la construcción también se está imponiendo a las demás actividades económicas.
Los nuevos monstruos de concreto, denominados Malls no sólo representaron nuevas opciones para darle rienda al ocio, sino la generación de miles de empleos que se seguirán mantenimiento con la construcción de nuevos edificios que tienen proyectados empresarios nacionales y extranjeros.
Los modelos de construcción de edificios que hasta hace unos años eran propios de países como Estados Unidos y de Europa, están comenzando a ser una realidad en el país porque hay empresarios dispuestos a invertir en ese nuevo estilo de arquitectura, según la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción, Chico.
El vicepresidente de Chico, Alejandro Álvarez, dice que el “boom” de construcciones comerciales y residenciales que iniciaron grupos empresariales de Centroamérica continuará de la mano de otros empresarios.
Álvarez expresó en una entrevista que un grupo de empresarios hondureños ya tienen en la mira la edificación de torres de apartamentos tanto en San Pedro Sula como en Tegucigalpa.