Tegucigalpa. La nueva familia de billetes que emitió el Banco Central de Honduras (BCH) y que se diferencia por tener características especiales ya está en circulación.
Del total emitido por L24,100 millones, ya están en poder de la ciudadanía L1,091 millones, confirmaron Manuel Bautista, vicepresidente del BCH, y Jorge Romero Sorto, subgerente de Operaciones de la institución.
De acuerdo con la programación del banco emisor, para diciembre estarán en las calles L1,148 millones, equivalente a 25 millones de nuevas piezas.
Una de las principales características de esta familia de papel moneda son las marcas especiales en sistema braile, para la fácil identificación de personas no videntes.
La impresión de los billetes especiales estuvo a cargo de la firma francesa Oberthure Fiduciare S.A., a la que se le pagaron $9,397,400.
Las autoridades monetarias del país revelaron que se imprimieron 125 millones de piezas de L1 (L125 millones), 25 millones de billetes de L2 (L50 millones), 35 millones de piezas de L5 (L175 millones) y 35 millones de billetes de L10 (L350 millones).
También se emitieron 20 millones de billetes de L20 (L400 millones), 10 millones de piezas de L50 (L500 millones), 25 millones de billetes de L100 (L2,500 millones) y 40 millones de piezas de L500 (L20,000 millones).
Circulación escalonada
De acuerdo con Jorge Romero, por ser esta una impresión especial de billetes se decidió poner a disposición del público esa cantidad, para que estas especies monetarias sean conocidas por el público. Adicionalmente, se está realizando una campaña publicitaria explicando las diferencias de estos billetes.
A casi un mes de haber anunciado la impresión de billetes especiales, las autoridades del BCH explican que estaban al límite del tiempo para poner a disposición el nuevo papel moneda.
Manuel Bautista declaró que el directorio del Banco Central analizó el impacto que tendría la operación antes o después de las elecciones generales, las que se realizaron el pasado 24 de noviembre; no obstante, se concluyó que el 13 de noviembre debía estar a disposición del público la nueva impresión de billetes.
Romero ahondó al decir que la programación monetaria responde a períodos que van de 18 a 24 meses, tiempo en el cual el BCH debe estar listo con el inventario de papel moneda, que es el que más rápido se deteriora por el uso que se le da al billete.