En un 2% podrían encarecerse los productos que se comercian con El Salvador, debido al cobro de hasta 150 dólares anuales que está imponiendo el gobierno de ese país por el ingreso de camiones, buses y vehículos particulares a territorio salvadoreño.
El gobierno salvadoreño puso en vigencia desde el 2 de mayo la Ley del Fondo de Atención a Víctimas de Accidentes de Tránsito (Fonat) que conlleva un cobro que va entre 35 dólares para vehículos sedán, hasta los 150 dólares para buses nacionales y extranjeros que ingresen a El Salvador, en el caso de los camiones, pagarán 65 dólares al año. El objetivo es tener disponible un fondo para atender daños a las víctimas de accidentes viales.
Benjamín Castro, presidente de la Cámara de Transporte de Carga de Honduras (Catracho), aseguró que los transportistas de carga se van resistir a pagar este impuesto porque no están de acuerdo con que se haga un cobro para resolver los problemas sociales de El Salvador mediante un proyecto denominado “chatarrización”. “La piedra que se nos metió en el zapato es que el 25% de ese programa Fonat se va a orientar a otorgárselo a los transportistas de autobuses urbanos de San Salvador para que puedan dar la prima para un vehículo nuevo porque tienen unidades viejas. Como es un programa social netamente de El Salvador, debe ser pagado por ellos, no por nosotros”, sentenció.
Los transportistas consideran que la medida afectará el comercio regional y desde ya anticipan un paro en todas las fronteras con El Salvador. Castro contabilizó que este nuevo impuesto significaría un impacto de 2% en el costo operativo del transporte, “lo significaría que tendremos que incrementar la tarifa del transporte par recuperar ese porcentaje”, anticipó.
El transportista además anunció que los 60 mil transportistas de Guatemala, Honduras y El Salvador realizarán un paro si no modifican la ley.
En el caso del transporte de pasajeros, representantes de algunas compañías de bus dijeron que de momento sus respectivas gerencias no les han notificado de incrementos tarifarios por el impuesto que tendrán que pagar.
Los transportistas nacionales sostienen que el Fonat es violatorio de los acuerdos del CA-4 (Nicaragua, Guatemala, El Salvador y Honduras). Melvin Redondo, viceministro de Industria y Comercio de Honduras refirió que es aventurado decir si esta ley es violatoria de acuerdos comerciales; “tenemos que ver la naturaleza de la medida, bajo qué circunstancias se estaría cobrando y sobre eso iniciar las consultas bilaterales”, señaló.
Piden homologación de leyes
Nelson Venegas, presidente de la Asociación Salvadoreña de Empresarios de Transporte, consideró que el tema del cobro de seguros a terceros debe ser homologado en la región.
El diputado salvadoreño Rigoberto Soto, presidente de la comisión de Obras Públicas de la Asamblea Legislativa de El Salvador, pidió un acercamiento con los gobiernos de Centroamérica para hacer un cobro de impuesto único aplicable a toda la región.
Por su parte, Álvaro Huezo, director ejecutivo del Fonat, detalló que del pago de impuestos que hagan los transportistas, el 35% será para fortalecer el sistema público de salud y el 30% para el pago de prestaciones a las víctimas de accidentes, “en el caso, por ejemplo, de connacionales que fallezcan en nuestro país, estamos en la obligación de suministrar la suma de 4 mil dólares a título de indemnización (a la familia de la víctima); hablamos de 35% para gastos de salud y un 30% para indemnización a víctimas. El resto es para proyectos de campañas de educación y prevención vial y otros puntos establecidos por la ley”, explicó.
Por este impuesto el Gobierno salvadoreño espera recaudar unos 44 millones de dólares anuales para ser repartido en las diferentes instituciones repartidas en el Fonat.