11/04/2026
09:11 PM

El astillero del imperio de Eike Batista se declara en bancarrota

  • Actualizado: 11 noviembre 2013 /

El colapso de OGX impactó al resto de las empresas de Batista.

Washington, Estados Unidos

OSX Brasil SA, astillero del atribulado magnate brasileño Eike Batista, solicitó finalmente la protección de la ley de bancarrota, la segunda petición de este tipo dentro de un imperio de materias primas que se derrumbó este año conforme se acumularon las pérdidas y se desvaneció la confianza de los inversionistas.

“Partes del imperio de Batista eran un castillo de naipes, y ahora están cayendo”, aseveró Guilherme Figueiredo, un gestor de fondos de M. Safra & Co. en São Paulo, quien ayuda a supervisar alrededor de US$1.970 millones en activos.

La solicitud presentada el lunes en una corte de Rio de Janeiro se produce tras la cesación de pagos y el pedido de protección por bancarrota el mes pasado de la petrolera insignia de Batista, OGX Petróleo e Gás Participações SA.
La firma salió a bolsa en 2008 recaudando US$4.100 millones pero no logró producir casi nada de los cerca de 10.800 millones de barriles que aseguraba tener. Hace poco, OGX declaró que varios de sus yacimientos, que anteriormente eran prometedores, en realidad eran un fracaso.

El colapso de OGX impactó al resto de las empresas de Batista, que incluían cinco compañías interconectadas —una minera, una firma portuaria, una petrolera, una energética y un astillero— que salieron a bolsa durante un frenético período de seis años que comenzó en 2006. La más afectada por el colapso de la petrolera es OSX, la empresa de construcción de barcos que estableció para levantar plataformas petroleras y alquilárselas a OGX. La compañía tenía esencialmente un cliente, OGX, así que cuando una se vino abajo, la otra la siguió. Batista, un ex corredor de lanchas rápidas y ejecutivo minero de 57 años, ha intentado vender grandes participaciones en partes de su conglomerado que se consideran más saludables, como una empresa de generación de energía llamada Eneva SA y otra llamada LLX Logística SA, que construye un gigantesco puerto cerca de Rio de Janeiro. Todas las compañías de Batista tenían nombres de tres letras que terminaban en “X”, como un símbolo de la multiplicación de riqueza.

El viernes, Batista despidió al presidente ejecutivo de OSX, Marcelo Gomes, así como a Alvarez & Marsal, la firma especializada en recuperación de empresas para la que trabaja Gomes y que había estado manejando la reestructuración de OSX. En su lugar, Batista ascendió a Ivo Dworschak Filho, director de construcción naval de la firma, y contrató a Angra Partners, firma que también está ayudando con el proceso de recuperación judicial de OGX.

“La imprevisibilidad del grupo ha aumentado, así como la falta de compromiso para cumplir con lo que habían prometido”, dijo João Pedro Brugger, analista de Leme Investimentos, firma de gestión de activos en Florianópolis, en el sur de Brasil.

Al 30 de junio, OSX tenía deudas de alrededor de US$2.200 millones, incluyendo bonos y préstamos denominados en dólares y en reales en manos de bancos, inversionistas e instituciones estatales, como el Banco Nacional de Desarrollo, o BNDES, y el Fondo de Marina Mercante de Brasil.

El proceso judicial, no obstante, cubre sólo una porción de la deuda, ya que algunos activos importantes fueron excluidos de la solicitud, según una vocera de la empresa.

Tres plataformas petroleras de OSX registradas como entidades empresariales separadas en Holanda no forman parte del proceso, confirmó la portavoz. Las plataformas se han usado como garantías para cerca de US$1.400 millones en préstamos y bonos denominados en dólares.

Eduardo Munhoz, abogado que trabaja en las reestructuraciones de OGX y OSX a nombre de Batista, afirmó que el astillero también ha provisto 2.200 millones de reales adicionales (unos US$940 millones) en garantías para dos de las plataformas.

Luciana Magalhães, Emily Glazer y Rogerio Jelmayer