Como parte de la revisión de las exoneraciones fiscales y la posterior reforma de la Ley del Impuesto Sobre Ventas (ISV), el Gobierno estaría gravando con el 12% del impuesto al 80% de los alimentos que componen la canasta básica.
La alerta la prendió Santiago Herrera, director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIES), adscrito al Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
Herrera estimó que en base a una serie de opciones evaluadas en el marco de esta comisión se proyecta que la lista de alimentos exonerados de este gravamen se reduzca a unos 32. Además se perfila que cobre el 12% de ISV a las medicinas, al transporte urbano y a la factura mensual de energía eléctrica. Para el economista, el tema debe evaluarse de acuerdo al impacto económico que tendría en el bolsillo de los consumidores y en la competitividad de las empresas.
El economista recordó que el Banco Central de Honduras (BCH) toma en cuenta una canasta básica de 282 productos, bienes y servicios para determinar el Índice de Precios al Consumidor (IPC), instrumento que determina la tasa de inflación mensual. Sin embargo, en un decreto legislativo del 10 de abril de 2003 se determina una lista de 149 productos exonerados del pago del ISV, además de todos los productos los vegetales de producción nacional.
La idea de esta comisión, continuó Herrera, es que se exonere del pago de este impuesto a los productos consumidos por los pobres. Para el caso dejarían libre del pago del 12% del ISV a la bolsita de agua, pero gravarían al botellón. Al parecer, el Gobierno propugna que se castigue a los consumidores de la clase media con este impuesto, porque tienen la capacidad económica de pagar un alimento de mejor calidad.