Tegucigalpa.

Igualdad de género, economía circular, cambio climático y fuerza laboral del futuro son parte de una agenda prioritaria entre las corporaciones de la región, según el estudio “La sostenibilidad en la agenda de los líderes de Latinoamérica”.

Los resultados revelan que más del 60% de los altos ejecutivos de empresas medianas y grandes tienen una afinidad importante con estos temas en sus empresas. Un 45% informó que cuentan ya con una estrategia de sostenibilidad en sus organizaciones y un 22% dijo estar trabajando en una.

Aplicación y alcance del estudio
El estudio se realizó en 450 empresas de Latinoamérica e incluyó las de servicios (financieros, retail, telecomunicaciones, salud, entretenimiento y viajes) y proveedoras de bienes (petróleo, agricultura, farmacéutica, construcción y de consumo).
Por nivel de prioridad; el abordaje de igualdad de género es la principal preocupación de las compañías de la región, la economía circular es el segundo en relevancia (sobre todo para las proveedoras de bienes), la formación de la fuerza laboral para el futuro y finalmente el emprendimiento social o cambio climático.

Los CEO también piensan que los empleados son un motor importante, tomando en cuenta que los mileniales conformarán el 75% de la fuerza laboral en 2025 y para este grupo las prácticas sostenibles son de vital importancia, tanto que el 64% de ellos solo aceptarían un trabajo si la empresa cuenta con esfuerzos sostenibles.

Mientras que la tecnología se consolida como pilar de apoyo para la gestión de la sostenibilidad.

¿Es rentable?

Entre las conclusiones más reveladoras del estudio se encontró que seis de cada diez altos ejecutivos latinoamericanos entrevistados afirman que la sostenibilidad sí es rentable.

“Las prácticas sostenibles no solo ayudan al medio ambiente y a nuestras comunidades; son también la llave para obtener ventajas competitivas, mejorar la reputación de la marca y aumentar la satisfacción de los empleados”, señaló Cristina Palmaka, presidenta de SAP Latinoamérica y el Caribe.

En ese sentido, agregó que “la sostenibilidad está pasando de ser opcional a ser obligatoria”.

Las empresas que llevan una estrategia de sostenibilidad en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 están teniendo mejores resultados de rentabilidad e impacto social.

Por ejemplo, las empresas que invierten en proyectos resilientes de infraestructura obtienen un beneficio promedio en países de ingreso bajo y medio de cuatro dólares por cada dólar invertido, según el informe “Hacia una Centroamérica más resiliente” del Banco Mundial (BM).

Por otra parte, según el informe Opportunity Strategy CEO 2019, elaborado por Accenture y el Pacto Mundial, entre más de 1,000 directivos de empresas de 100 países y 25 sectores industriales diferentes, “el 70% de los directores ejecutivos cree que demostrar el compromiso social de su empresa es un factor diferencial ante la competencia”. Si analizamos su impacto en las nuevas generaciones, los “líderes emergentes” quieren, en un porcentaje superior al 60%, “modelos de negocio rentables que aporten, a su vez, beneficios a la sociedad”, según el informe Seeking New Leadership, realizado a 20,000 personas, incluidos algunos miembros del Foro Económico Mundial.

Es la principal preocupación para las empresas en América Latina, según estudio de sostenibilidad, por lo que deben cambiar las políticas empresariales.

La importancia

En Honduras todavía hay un reto importante, ya que solo a nivel de grandes empresas se observa un mayor compromiso con la sostenibilidad. El presidente de la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial ( Fundahrse), Mateo Yibrín, informó que el 65% de las empresas asociadas a esa institución han priorizado los objetivos de desarrollo sostenible en su negocio, impactando de diferentes maneras a sus grupos de interés; colaboradores y sus familias, proveedores y comunidades.

Actualmente, dice Yibrín, las corporaciones están comprometidas con el empleo, la salud, la educación y el cambio climático.

La pandemia del covid-19 y las tormentas Eta y Iota dejaron grandes lecciones, entre ellas que las compañías deben tener planes de sostenibilidad y de responsabilidad social, advierten los líderes empresariales del país. Reconocen que alcanzar la transformación hacia la sostenibilidad es un reto, pero consideran que aquellas organizaciones que logren integrar con éxito la sostenibilidad contarán con una base muy sólida y una ventaja competitiva para sobresalir.

Las empresas están enfocando sus inversiones hacia la tecnología, así como a la formación de la nueva fuerza laboral que cubrirá los puestos en 2025, cuya mayoría son mileniales.