La próxima vez que que compre un vestido para bebé, podría ser una prenda que ha salido del taller de Sara Henríquez.
Esta exvendedora de ropa supo aprovechar un aparente revés en su vida laboral para convertirlo en una oportunidad que la llevó a convertirse en una diseñadora de moda infantil.
“Trabajaba como vendedora con una empresa que producía ropa de bebé; pero lamentablemente la dueña de la empresa falleció y la empresa quedó en el aire. Como los clientes seguían llamando, vi la oportunidad de continuar yo con el negocio”, relata Sara, quien en ese entonces ni siquiera tenía experiencia de costura.
“Tuve que tomar cursos”, reconoce. Pero esa preparación no hizo más que sacar a luz un talento natural que ya se encontraba allí, y gracias a eso, en los útlimos 14 años ha estado produciendo primorosos diseños para niñas de hasta cuatro años de edad, los que en un principio distribuía por cuenta propia.
Sin embargo, sus productos resultaron de tanta calidad que no le fue difícil colocarlos en una cadena de tiendas de moda infantil que los distribuye en todo el país.
Ahora, Sara Fashion -como se llama su empresa- emplea a seis personas, incluyendo costureras que por su edad no logran colocarse en una maquila textil pero cuentan con mucha experiencia en confección, experiencia que ahora Sara puede aprovechar.
Aunque le ha ido bien, esta empresaria no se da por satisfecha y se encuentra preparando planes para dar el siguiente paso: exportar. “Calculo que en unos cinco años estaremos en capacidad de hacerlo”, dice Sara. Los interesados en sus productos pueden llamarla al 9820-5312.