Ciudad de Guatemala.
El director del Banco Mundial (BM) para Centroamérica, el español Humberto López, aseguró que el reto económico que se le plantea a Centroamérica es tener “la ambición” suficiente para disponer de tasas de crecimiento mucho más altas que favorezcan al desarrollo de la región.
Haciendo un balance y una revisión de la economía en este año, el economista manifestó su satisfacción por los logros alcanzados, que permiten “ser optimistas” no solo para este ejercicio, sino también para el próximo, donde Centroamérica experimentará las tasas de crecimiento más altas de los últimos 4 años.
Contrariamente a lo que ha sucedido en Latinoamérica, que se ha visto afectada por la baja de los precios de las materias primas y por la desaceleración de China, la región Centroamericana se “ha beneficiado” y ha aprovechado, además, la mejora de la economía norteamericana, el primer mercado del istmo.
“Latinoamérica espera tasas de crecimiento de cero o incluso negativas. En el caso de Centroamérica hablamos de tasas de crecimiento positivas y, en algunos casos, como Panamá, muy cerca del 6%”, manifestó el directivo.
López profundizó que además se espera que Nicaragua crezca un 5%, Costa Rica, Honduras y Guatemala un 3,5% y El Salvador, que históricamente ha tenido porcentajes más bajos, lo hará en un 2.5 %.
En su opinión, algunos factores que influyen en que El Salvador continúe en esta línea son los altos niveles de crimen y violencia que “afectan negativamente al clima de inversiones”.
El director del Banco Mundial (BM) para Centroamérica, el español Humberto López, aseguró que el reto económico que se le plantea a Centroamérica es tener “la ambición” suficiente para disponer de tasas de crecimiento mucho más altas que favorezcan al desarrollo de la región.
Haciendo un balance y una revisión de la economía en este año, el economista manifestó su satisfacción por los logros alcanzados, que permiten “ser optimistas” no solo para este ejercicio, sino también para el próximo, donde Centroamérica experimentará las tasas de crecimiento más altas de los últimos 4 años.
Contrariamente a lo que ha sucedido en Latinoamérica, que se ha visto afectada por la baja de los precios de las materias primas y por la desaceleración de China, la región Centroamericana se “ha beneficiado” y ha aprovechado, además, la mejora de la economía norteamericana, el primer mercado del istmo.
“Latinoamérica espera tasas de crecimiento de cero o incluso negativas. En el caso de Centroamérica hablamos de tasas de crecimiento positivas y, en algunos casos, como Panamá, muy cerca del 6%”, manifestó el directivo.
López profundizó que además se espera que Nicaragua crezca un 5%, Costa Rica, Honduras y Guatemala un 3,5% y El Salvador, que históricamente ha tenido porcentajes más bajos, lo hará en un 2.5 %.
En su opinión, algunos factores que influyen en que El Salvador continúe en esta línea son los altos niveles de crimen y violencia que “afectan negativamente al clima de inversiones”.