Luego de 14 días, tres votaciones y miles de millones de dólares en pérdidas en Wall Street, el gobierno estadounidense se apresura ahora a elaborar un plan para gastar los 700 mil millones de dólares del paquete financiero de rescate aprobado por el Congreso. Aún así, muy probablemente pasará al menos un mes antes de que el dinero comience a llegar a las instituciones financieras afligidas.
El presidente estadounidense George W. Bush advirtió que la mejora no será inmediata, 'al tomar todos estos pasos, podemos comenzar a poner nuestra economía en camino hacia la recuperación. Aunque estas medidas serán efectivas, también tomará tiempo implementarlas. Mi gobierno se moverá lo más rápido posible, pero los beneficios de este paquete no se sentirán de inmediato. El gobierno federal ejecutará este plan de rescate a un ritmo cuidadoso para asegurar que el dinero de los impuestos sea gastado sabiamente', añadió Bush. Señaló que el costo final para los contribuyentes será 'mucho menos' de 700,000 millones de dólares, porque con el paso del tiempo el valor de los activos que compre el Gobierno 'probablemente se aprecie'. Esto significa 'que el Gobierno debería eventualmente estar en la capacidad de recuperar mucho, si no todo, del gasto original', precisó.
Con bola adelantada
El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo que no había esperado la aprobación final para comenzar los preparativos. Paulson ha estado hablando con asesores independientes mientras su equipo trabajaba en los detalles de una serie de asuntos complejos del paquete.
Por ejemplo, el Gobierno deberá decidir cómo determinar cuáles bienes comprar de los bancos afectados y cómo se hará el proceso. Una posibilidad en consideración es un proceso conocido como subasta inversa, en la que los ganadores serán las firmas financieras dispuestas a vender sus bienes al Gobierno por menos cantidad de dinero, por ejemplo, 50 centavos por dólar en lugar de 60.
'Nosotros hemos estado trabajando, pensando, preparándonos para esto. Vamos a trabajar con algunos asesores del sector privado', dijo Paulson.
La ley da al Departamento del Tesoro el poder de comprar por 700 mil millones de dólares las deudas de bancos y otras instituciones crediticias, además de compañías de seguros. La esperanza es que a medida que se cotejen los libros, se restaurará la confianza en el sistema financiero, los bancos comenzarán a extender préstamos de nuevo y eso iniciará la recuperación de la economía.
En las próximas semanas, el Gobierno va a determinar qué precio pagará por complejas acciones basadas en hipotecas cuyo valor se ha desplomado por la crisis en el sector de viviendas. El objetivo es sacar de los libros lo suficiente de esos bienes 'tóxicos' como para poner fin a la grave crisis crediticia, que ha causado la peor baja en Wall Street desde el desplome de 1929, que llevó a la Gran depresión.
Para ayudarles a lograrlo, el Tesoro espera contratar al menos cinco y quizás hasta 10 compañías de administración de capital para operar el programa, dijeron funcionarios del departamento.
Además de contratar a esas firmas, el Tesoro contratará a decenas de nuevos empleados, incluyendo contadores, expertos en manejos de bienes, asesores financieros, banqueros y abogados para ayudar en el programa, dijo el funcionario, que habló a condición de anonimato.
En Europa
El presidente francés Nicolas Sarkozy reunió ayer en París a los jefes de gobierno de Alemania, Gran Bretaña e Italia a fin de elaborar una estrategia común para Europa frente a la crisis financiera internacional.
Los líderes se comprometieron a ayudar a los bancos europeos en apuros, pero no permitirán que sus directivos salgan indemnes. 'En caso de apoyo público a un banco en dificultades, cada Estado miembro presente en esta reunión se compromete a que los dirigentes que fracasaron sean sancionados y que los accionistas compartan igualmente el peso de la intervención', declaró el presidente francés Nicolas Sarkozy.
Rodeado por la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, y sus homólogos británico e italiano, Gordon Brown y Silvio Berlusconi, respectivamente, Sarkozy precisó que los cuatro países europeos miembros del G8 desean una cumbre internacional 'lo antes posible' para revisar las reglas del capitalismo financiero.
Los cuatro países, potencias económicas de la Unión Europea, se esforzaron por presentar un frente común, aunque Merkel defendió que cada Estado debe actuar individualmente frente a la tormenta financiera. Respecto a otras iniciativas para hacer frente a la crisis, Sarkozy, presidente de turno de la Unión Europea, UE, afirmó que 'la Comisión Europea tendrá que dar prueba de flexibilidad en la aplicación de las reglas en materia de ayuda estatal a las empresas, así como en los principios del mercado único'.
Varios bancos europeos en dificultades han podido salir a flote estas últimas semanas, incluso a través de su nacionalización, con dinero público, una maniobra que podría, en principio, contradecir las reglas europeas de la competencia.
Sarkozy también subrayó que 'la aplicación del pacto -europeo- de estabilidad y crecimiento' -que fija los límites que no han de superar los Estados europeos en deuda y déficit público- 'deberá reflejar las circunstancias excepcionales en las que nos encontramos'.
No obstante, ese pacto debe ser respetado 'íntegramente', respondió el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, apoyado por el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ambos presentes en la cumbre de París.
Por su parte, Merkel abogó por 'pedir cuentas a los responsables y dotar -a los Estados europeos- de reglas y dispositivos que impedirán estas crisis en el futuro'. Cada país debe 'asumir sus responsabilidades a nivel nacional', defendió Merkel, marcando así sus distancias ante un eventual plan europeo para capear la tormenta financiera.
Esta semana, responsables franceses sugirieron crear un fondo europeo de 300 mil millones de euros para rescatar a los bancos en aprietos.
Gran Bretaña y Alemania descartaron esa idea, que no fue siquiera abordada durante la reunión del sábado.
Para las pequeñas y medianas empresas, PME, Brown anunció que los cuatro países europeos acordaron 'pedir al Banco Europeo de Inversiones que desbloquee 31,500 millones de euros para su financiación.
'Esta crisis que llegó de Estados Unidos ha afectado a todas las empresas', subrayó el primer ministro británico. 'Hoy se ha expresado con gran claridad y determinación la voluntad de nuestros países de garantizar los ahorros de los ciudadanos y preservar la confianza respecto al sistema bancario, que debe continuar apoyando la economía real', declaró Berlusconi.
Los grandes
Antes del inicio de la cumbre, Sarkozy recibió en el Elíseo al director general del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, quien declaró que los países europeos deben actuar juntos en su respuesta a la crisis financiera.
'Hay que indicar a los mercados' que los países europeos no actuarán 'cada uno por su cuenta', dijo. 'Sarkozy quiere una coordinación entre los europeos. Quiere una respuesta colectiva. Quiere evitar que haya una ausencia de solidaridad entre los europeos. Esta respuesta es justa', señaló Strauss-Kahn.
Tras la de la mayor aseguradora estadounidense AIG, las nacionalizaciones bancarias se suceden en Europa, como la del franco-belga Dexia, del belgo-holandés Fortis y del británico Bradford & Bingley.
Ayer, el banco inmobiliario alemán Hypo Real Estate, HRE, anunció el fracaso de un plan de 35 mil millones de euros, el mayor de la historia de Alemania, para salvarlo de la quiebra.
lo que quedó tras la aprobación del plan
El efecto
El rescate financiero aumentará la deuda de EUA a más del 70% del PIB, según la agencia de notación Fitch. El plan 'no cambia' la notación AAA que evalúa la perspectiva de reembolso de la deuda, pero si todos los compromisos fiscales anunciados en el plan se materializan hasta fines de 2009, 'la deuda del Gobierno superará el 70% del PIB por primera vez desde los años 50'. El déficit gubernamental -federal, regional y local- alcanzará el 10% del PIB en 2009, según Fitch. 'EUA probablemente supere a Francia y Alemania para convertirse en 2009 en el estado más endeudado' de los países con notación AAA'.
Felicidad asiática
China está 'feliz' por la decisión de la Cámara de Representantes estadounidense de aprobar el plan de rescate financiero, indicó un portavoz del Banco Central de China, citado por la agencia oficial China Nueva. 'Estamos felices de que el plan haya sido adoptado', indicó el portavoz. Las autoridades chinas 'esperan que el plan sea aplicado lo más pronto posible y permita lograr resultados positivos', agregó, explicando que 'China y Estados Unidos tienen un interés común en la estabilización de los mercados financieros'. 'El gobierno chino siguió de cerca la evolución de la crisis financiera estadounidense y de su impacto', afirmó el portavoz.
En oposición
Una nacionalización de todo el crédito, 'y no sólo de los bancos al borde de la quiebra', sería más eficaz que los planes de rescate como el del gobierno estadounidense para superar la crisis financiera, señalaron los militantes antiglobalización franceses, que consideran que el rescate financiero en EUA 'alimentará la especulación.
Actualmente se están nacionalizando los bancos en quiebra o que están a punto de quebrar.
La colectividad se hace cargo, por tanto, de las pérdidas', declaró el copresidente del movimiento Attac, Jean-Marie Harribey.
¿Cómo queda el sistema bancario en EUA?
Uno a uno
Bank of America se ha convertido en el número uno del crédito hipotecario al adquirir Countrywide en enero y empezar a vender productos financieros a particulares con la compra del banco de negocios Merrill Lynch hace dos semanas. Se sitúa detrás del nuevo Wells Fargo por el número de agencias bancarias en Estados Unidos -6,100- y por los depósitos -663 mil millones de dólares-. Con el aporte de Merrill Lynch, sus activos ascenderán a 2,683 billones.
JP Morgan Chase se hizo con el banco de negocios Bear Stearns, lo que le permitió desarrollar su actividad de servicios con fondos de inversión -'prime brokerage'-. La semana pasada compró las actividades bancarias de Washington Mutual: su escasa presencia hasta ahora en la costa del Pacífico como banca minorista se verá así fortalecida. Con cerca de 239 mil empleados y 5.400 agencias en 23 estados de la Unión, se asegura el acceso a casi 42% de la población estadounidense. Sus activos ascenderían a 2,036 billones de dólares.
CITIGROUP sigue siendo un actor importante del sector bancario estadounidense, aunque no se fusione con Wachovia, con alrededor de 2 billones de dólares en activos. Muy diversificado y presente en el ámbito internacional, cuanta con 3,300 sucursales en un centenar de países, entre ellas mil en Estados Unidos. Sigue rezagada respecto a la banca minorista en Estados Unidos, un retardo que esperaba superar con Wachovia. Según SNL Financial, sus depósitos bancarios en Estados Unidos ascienden a 208 mil millones de dólares. El banco afirma que recibe el 3.4% de los depósitos de particulares.
WELLS FARGO entrará en la carrera de los grandes, al engullirse un banco más grande que él, Wachovia. Ya presente en la costa occidental y en el centro de Estados Unidos, Wells Fargo hará pie en la costa este. Con 280 mil empleados y 10,700 agencias en total, estará presente en 39 estados, más la ciudad de Washington. Sus activos ascenderán a 1,421 billón de dólares y sus depósitos a 786 mil millones de dólares, según la presentación hecha por la firma.