Aunque en 2012 los precios de los combustibles en el mercado interno alcanzaron valores históricos, en algunos casos arriba de los 106 lempiras por galón, su consumo siguió incrementando.
Los consumidores hondureños no lograron controlar la demanda de carburantes aun cuando en la primera mitad del año, en ciertas regiones del país, el galón de gasolina superior sobrepasó la barrera histórica de los 105 lempiras. Algunas zonas del oriente hondureño registraron precios que rozaron los 120 lempiras.
R epresentantes de la industria petrolera indican que el consumo de carburantes se incrementó en el año 2012 un 4%, un crecimiento inferior a lo presentado en otros años, cuando este porcentaje ha llegado al 10%.
Mario del Cid, asesor de la industria petrolera, refirió que entre todos los sectores consumidores “el incremento fue de entre 2 y 4%”.
Del Cid estimó que el consumo de barriles de los diversos derivados rondará los 19 millones al cierre del año, lo que representa un millón más que los consumidos en 2011.
Esta opinión es respaldada por Sarahí Silva, presidenta de la Ahdippe (Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos de Petróleo). Silva observó que “el consumidor hondureño no tiene el hábito de ahorrar combustible. Aun cuando se pasó la barrera de los cien lempiras, los consumos no bajaron”.
Estimaciones oficiales indican que la factura petrolera de este año se incrementará en casi 100 millones de dólares respecto al año anterior. Norma Rauda, directora de la CAP (Comisión Administradora del Petróleo), informó que “este año vamos a tener una demanada de dos millones de barriles más y la factura petrolera puede llegar hasta los 2,200 millones de dólares”.
El desarrollo de la crisis económica determinará el rumbio que tomarán los precios en 2013. Si la relativa estabilidad del mercado internacional se mantiene, la previsión es que el consumo de carburantes seguirá aumentando en el país.
Con estos antecedentes, Del Cid considera que “si todo se mantiene igual, habrá una tendencia hacia un incremento moderado el próximo año”.
Dicha tendencia impactó la posición externa del país por cuanto se requiere un mayor número de divisas para las compras de combustibles que atiendan las creciente demanda.
Altas y bajas
A falta de un nuevo ajuste de precios, este año se registraron 30 aumentos en los precios de la gasolina regular, 29 a la regular, 25 en el queroseno y 31 al diésel. Del otro lado de la balanza se registraron 24 rebajas a la superior, 25 a la regular, 27 al queroseno y 22 al diésel, por lo que el diferencial aumentos/rebajas presenta un saldo negativo para los consumidores.
Silva asegura que la situación habría sido peor de no ser por la entrada en vigor de la llamada ley de los 60 grados. “Creemos que el beneficio para el consumidor está siendo efectivo en cada cambio de precio; definitivamente es un gran beneficio logrado este año”, afirmó Silva.
Desireé Medrano, directora ejecutiva del Cohpetrol (Consejo Hodureño de la Industria Petrolera), explicó que en el año se dieron algunos “factores externos que influencian el precio hacia arriba y hacia abajo”, entre los que mencionó la situación geopolítica del Oriente Medio y los factores climatológicos, así como las dificultades económicas que experimentan Europa y Norteamérica. De no haber acontecimientos que impacten, los precios podrían estabilizarse en los niveles actuales.