San Pedro Sula, Honduras.
En enero de 2012, un litro de gasolina superior se cotizaba a L23.12. Un año después, ya costaba L24.24, aumento que representa 4.8%. Para enero de este año, el mismo litro tenía un precio de 25.88, catapultando el ritmo de aumento hasta el 6.7%.
Tal ha sido el efecto que el paquete de medidas aprobado en diciembre del año pasado, en las postrimerías del Gobierno de Porfirio Lobo, ha tenido en el mercado local de los carburantes.
Estas medidas incluían, entre otras cosas, un incremento de 25 centavos de dólar a los impuestos que pagan los derivados de petróleo, lo que se tradujo en un aumento de más de cinco lempiras en los precios vigentes hasta entonces.
Pero hay otros factores que han hecho su contribución al aumento de velocidad a la que suben los combustibles.
“En los últimos años no se ha desviado el cálculo matemático de la fórmula”, comenta Mario Del Cid, asesor de la industria petrolera, pero agrega que “las únicas variables son las internas”, con lo que descarta que el vertiginoso incremento esté directamente influenciado por los precios internacionales.
La primera de las variables internas que identifica Del Cid es la devaluación, que de acuerdo con el experto “este año está arrastrando $0.6 centavos por litro de impuestos adicionales y eso va a estar todo el año”.
Otra variable se relaciona con el consumo estacional, en el cual, debido al aumento de la demanda invernal en mercados de alto consumo como los Estados Unidos, tiende a empujar el precio de los derivados hacia el alza, situación que tiende a estabilizarse en los meses subsiguientes conforme mejora el clima.
Factor petróleo
Según Del Cid, las medidas tomadas por el Gobierno a finales del año pasado han tenido un mayor efecto sobre los precios locales que las fluctuaciones en los precios del petróleo.
“En los últimos tres años ha habido un comportamiento bastante estable, comparado con la volatilidad que ha habido en otros años. En 2012, 2013 y lo que va de este año, los precios internacionales han sido mucho más moderados”, dice el asesor.
Pero lo cierto es que en los primeros cuatro meses del año, los precios del crudo han reportado precios promedio mensuales en constante alza.
Esas fluctuaciones se reflejan en los precios locales con intervalos de 22 días, pero a nivel local, los precios no siempre reflejan esa tendencia. Para el caso, en lo que va de 2014, el precio de la gasolina superior ha subido, lo mismo que la gasolina regular, en la misma tendencia que lo hace el precio internacional del barril de crudo, pero mientras que este último ha subido su precio promedio todos los meses, la gasolina superior tuvo un ligero descenso en abril, mientras la regular mantuvo el alza. El diésel, en cambio, ha mostrado un comportamiento más errático.
En enero de 2012, un litro de gasolina superior se cotizaba a L23.12. Un año después, ya costaba L24.24, aumento que representa 4.8%. Para enero de este año, el mismo litro tenía un precio de 25.88, catapultando el ritmo de aumento hasta el 6.7%.
Tal ha sido el efecto que el paquete de medidas aprobado en diciembre del año pasado, en las postrimerías del Gobierno de Porfirio Lobo, ha tenido en el mercado local de los carburantes.
Estas medidas incluían, entre otras cosas, un incremento de 25 centavos de dólar a los impuestos que pagan los derivados de petróleo, lo que se tradujo en un aumento de más de cinco lempiras en los precios vigentes hasta entonces.
Pero hay otros factores que han hecho su contribución al aumento de velocidad a la que suben los combustibles.
“En los últimos años no se ha desviado el cálculo matemático de la fórmula”, comenta Mario Del Cid, asesor de la industria petrolera, pero agrega que “las únicas variables son las internas”, con lo que descarta que el vertiginoso incremento esté directamente influenciado por los precios internacionales.
La primera de las variables internas que identifica Del Cid es la devaluación, que de acuerdo con el experto “este año está arrastrando $0.6 centavos por litro de impuestos adicionales y eso va a estar todo el año”.
Otra variable se relaciona con el consumo estacional, en el cual, debido al aumento de la demanda invernal en mercados de alto consumo como los Estados Unidos, tiende a empujar el precio de los derivados hacia el alza, situación que tiende a estabilizarse en los meses subsiguientes conforme mejora el clima.
Factor petróleo
Según Del Cid, las medidas tomadas por el Gobierno a finales del año pasado han tenido un mayor efecto sobre los precios locales que las fluctuaciones en los precios del petróleo.
“En los últimos tres años ha habido un comportamiento bastante estable, comparado con la volatilidad que ha habido en otros años. En 2012, 2013 y lo que va de este año, los precios internacionales han sido mucho más moderados”, dice el asesor.
Pero lo cierto es que en los primeros cuatro meses del año, los precios del crudo han reportado precios promedio mensuales en constante alza.
Esas fluctuaciones se reflejan en los precios locales con intervalos de 22 días, pero a nivel local, los precios no siempre reflejan esa tendencia. Para el caso, en lo que va de 2014, el precio de la gasolina superior ha subido, lo mismo que la gasolina regular, en la misma tendencia que lo hace el precio internacional del barril de crudo, pero mientras que este último ha subido su precio promedio todos los meses, la gasolina superior tuvo un ligero descenso en abril, mientras la regular mantuvo el alza. El diésel, en cambio, ha mostrado un comportamiento más errático.