Se perdieron 18,600 hectáreas de palma aceitera en Honduras

Dirigentes del sector solicitan equipo y maquinaria para reconstruir carreteras, puentes y bordos destruidos.

El ingeniero Magdiel Hernández recorre parte de la finca de palma aceitera ubicada en una comunidad de Puerto Cortés.
El ingeniero Magdiel Hernández recorre parte de la finca de palma aceitera ubicada en una comunidad de Puerto Cortés.

Puerto Cortés, Honduras.

A un poco más de dos meses de las devastadoras Eta y Iota, los jornaleros siguen con los trabajos de limpieza y poda en la finca Las Palmas de Campana, entre las comunidades Campana y Piedra Arañada, de Puerto Cortés.

Caracterizada por sus suelos fértiles y abundantes en materia orgánica y minerales, ahora solo el 20% de las 250 hectáreas que comprenden esta plantación de palma aceitera pueden recuperarse, puesto que el resto prácticamente se pudrió al estar 21 días bajo el agua de las inundaciones por los dos desastres.

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Directivos del sector palmero refieren que la pandemia afectó la fuerza laboral a nivel de producción primaria y nivel industrial debido a las regulaciones biosanitarias y restricciones de movilización entre ciudades, pero sus efectos negativos están muy lejos del daño provocado por las dos tormentas.

“Se perdieron totalmente 18,600 hectáreas de cultivos de palma. Las pérdidas en cosecha de fruta equivalen a 471,099 toneladas, es decir, $98.9 millones ya transformadas en aceite”, indicó Héctor Castro, presidente de la junta directiva de la Asociación Industrial de Productores de Aceite de Palma de Aceite de Honduras (Aipah).

Una de las peticiones que hace la industria palmera nacional a las autoridades es que se les apoye con material genético para la resiembra de las hectáreas perdidas.

Además de más fertilizante para recuperar la productividad del área sembrada y apoyo técnico en agricultura e industria para mejorar la productividad del sector. Adicional, solicitan equipo y maquinaria para reconstruir tramos carreteros y puentes destruidos. “Todo ello sería de mucha ayuda para mejorar la producción de palma aceitera en Honduras”, refirió Castro.

Las ventas externas de productos agrícolas y agroindustriales representan cerca de un 70% de las exportaciones del país.

El 52% de las exportaciones son de productos agroindustriales y un 18% corresponden a productos agrícolas, siendo los principales sectores de exportación café (29%), banano (19%), aceite de palma (11%) y camarón (8%).

De acuerdo con evaluaciones de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), el cultivo de palma resultó la actividad agroindustrial más afectada en su productividad por los dos desastres naturales.

La costa atlántica, entre Cortés, Yoro, Colón y Atlántida, ha sido la zona más dañada en la productividad del cultivo de palma.

En esta zona se ha estimado una reducción de los rendimientos en el cultivo del 20 y 30%, dependiendo de la intensidad de Eta y Iota en cada departamento.

“De ninguna manera hay una crisis que se compare a la que está viviendo el sector palmero, que es uno de los más fuertes que hay en la costa norte, porque aguanta sequías, convive con plagas y enfermedades, pero las inundaciones han dejado una situación complicada”, dijo Magdiel Hernández, administrador del proyecto de la finca Las Palmas de Campana.

En el sector donde está la plantación, entre 60 y 70% de la población vive de la siembra de palma, pero debido a la baja de producción se prevén menos empleos y, por ende, un golpe a la economía de las familias.

“Este proyecto tiene un poco más de cinco años y en 2020 ya estábamos cosechando. Por el daño en la fruta a causa de las lluvias perdimos una enorme cantidad de dinero y dejamos de producir desde noviembre hasta mayo y junio de este año, cuando las plantas que podamos rescatar puedan volver a darnos aunque sea un volumen mínimo de fruta”, explicó Hernández.

Para el ingeniero, una de las lecciones que dejan las catástrofes recientes es mejorar toda la infraestructura de bordos en el valle de Sula y alrededores.

Hasta octubre de 2020 -antes de los desastres- las exportaciones de aceite de palma sumaron $297.8 millones, monto interanual mayor en $46.1 millones, esto atribuido a un repunte de 22.9% de su precio promedio internacional, indicó el BCH.

La Prensa