Los aficionados de Estados Unidos se nos dieron vuelta.
Ayer iban dispuestos a apoyar a la Selección de Honduras Sub-23, pero como vieron que Cuba jugó con 10 hombres, por el problema de deserción y se esforzaba al máximo, terminaron aupando a los caribeños.
Los cubanos lloraron su derrota tras caer 2-0 frente a los nuestros, jugaron a puro coraje.
Al final fue una fiesta para los catrachos que llegaron en poca cantidad al estadio Raymond James, pero hicieron mucho ruido.
En el juego por el primer lugar ante Estados Unidos la Bicolor necesita más apoyo. Vamos hondureños, invadamos el coloso.