El controvertido delantero italiano de origen ghanés Mario Balotelli se convirtió en la imagen de la jornada en la Serie A de Italia tras romper a llorar en el banquillo del estadio San Paolo de Nápoles después de que Clarence Seedorf, el entrenador de su equipo, el Milan, lo sustituyera.
Fue en el minuto 73 de la derrota Milan contra el Napoli, 3-1, cuando el técnico holandés decidió sustituir su estrella, que hacía un mal partido. El delantero italiano se sentó en el banquillo y rompió a llorar, mientras observaba a Higuaín marcar su segundo gol, el tercero de los locales.
Se desconocen los motivos del llanto de Balotelli, si bien su equipo perdía en el momento de la sustitución. Su entrenador declaró que 'está viviendo un momento particular, como no he visto', aunque luego explicó que 'no es la primera vez que veo a un jugador llorar'.
El diario milanés La Gazzetta dello Sport especula con el hecho de que Balotelli, que esta semana reconoció la paternidad de una niña, no pudiera dedicarle un gol a su hija, de nombre Pia, que precisamente vive con su madre en Nápoles.