La selección de Sudáfrica, anfitriona de la Copa del Mundo de 2010, llega a la cita mundialista con un nuevo técnico, el brasileño Carlos Alberto Parreira, pero tras medio año sin jugar partidos de competición oficial, desde su participación en la Copa de las Confederaciones en junio de este año.
Clasificada de oficio para la Copa que organiza, Sudáfrica acabó cuarta en el torneo previo al próximo Mundial, por detrás de España, a pesar de haber estado cerca de la final en la semifinal perdida contra Brasil.
Desde la Copa de las Confederaciones, sin embargo, Sudáfrica ha ofrecido una imagen más que discreta en los partidos amistosos que ha jugado, lo que supuso, a mitad del pasado mes de octubre, la destitución de su seleccionador, el también brasileño Joel Santana. En la Copa del pasado mes de junio, los “Bafana, bafana” se mostraron como un conjunto correoso, intenso en su juego y con futbolistas rápidos aunque con muchas limitaciones técnicas, a pesar de que buena parte de ellos tienen experiencia en el fútbol europeo.
Apoyada siempre por un público incondicional, la selección sudafricana vendió caras sus derrotas en aquel torneo, en especial en el caso del partido que perdió contra Brasil en semifinales con un gol de falta de Dani Alves a tres minutos de la conclusión del encuentro. No ahorró fuerzas el equipo en el partido siguiente ante España y forzó la prórroga, pero perdió por 3-2.
A partir de entonces el combinado, sin el valor añadido de la pasión de su público y sin nada en juego en sus partidos, no ha respondido ante aquellos que creían en él.
Prueba de que el panorama no es el más halagüeño es que los sudafricanos sólo han ganado uno de los seis partidos amistosos que han disputado desde entonces y lo hicieron ante Madagascar, el equipo 155 del mundo, por un ajustado 1-0. Ahora llevan, además, cuatro partidos sin marcar.
Dos derrotas en sus visitas a Noruega e Islandia (ambas por 1-0) en el mes de octubre propiciaron la despedida de Santana. Para la selección sudafricana éste será su tercer Mundial, ya que es un país relativamente joven a efectos de esta competición, en la que no pudo participar durante los tiempos del Apartheid.
En los dos Mundiales que ha disputado, Francia 98 y Corea-Japón 2002, el equipo quedó tercero de grupo y eliminado en la primera fase.
En Francia perdió por 3-0 ante el anfitrión y empató luego ante Dinamarca (1-1) y Arabia Saudí (2-2). En Corea igualó con Paraguay (2-2), ganó a Eslovenia (1-0) y perdió por 2-3 ante España, por lo que completa una serie de un triunfo, tres empates y dos derrotas, con ocho goles a favor y 12 en contra en el conjunto de las dos fases finales disputadas.
Uno de sus delanteros más famosos, Benni McCarthy, al que Santana había alejado del combinado, ha vuelto a la selección con Parreira.