Serena Williams mostró que ha vuelto a ser una tenista poderosa al eliminar en forma sorpresiva a la rusa Nadia Petrova por 1-6, 7-5 y 6-3, en la tercera ronda del Abierto de Australia.
En los duelos de hombres, el suizo Roger Federer no tuvo mayores problemas para eliminar al ruso Mikhail Yaouzhny, quien fue semifinalista del US. Open el año pasado, por 6-3, 6-3, 7-6 (5).
La estadounidense Williams sabía que desde hace mucho tiempo no se imponía a una de las 10 mejores tenistas del mundo, pero cuando se le dijo que no lo lograba desde hace dos años, meneó la cabeza, con un gesto de incredulidad y se rió.
“Tanto tiempo. Esa estadística es terrible”, dijo Williams el viernes, tras imponerse a Petrova.
Fue su primer triunfo sobre una tenista que ocupa un puesto en los 10 primeros lugares del escalafón desde que ganó este certamen en el 2005, para su séptimo y último título del Grand Slam. En la siguiente ronda, el domingo, Williams se medirá con la serbia Jelena Jankovic, quien eliminó a Victoria Azarenka, 6-3, 6-4.
Williams, limitada a jugar cuatro torneos el año pasado por una lesión crónica en una rodilla, cayó debajo del lugar 100 del escalafón por primera vez desde 1997, antes de repuntar al 95 a finales del 2006.