El Parrillas One logró rescatar dramáticamente el empate 1-1 al minuto 90 contra el Yoro FC en el primer partido de la gran final de la Liga de Ascenso, anoche en el estadio Olímpico de esta ciudad.
El encuentro, digno de una final, se jugaba con alma y coraje. Con mucho dinamismo en la mitad del campo. Ambos equipos tenían la intención de hacerse daño.
El primer susto fue para los yoreños. Marcelo Ferreira, habilitado en el área, no pudo en el mano a mano con el golero Guillén, cuando la afición sampedrana se aprestaba a cantar el gol.
El juego seguía muy equilibrado, pero las mejores opciones las tenían los dirigidos por Carlos Tábora.
Ferreira aparecía nuevamente zambulléndose de cabeza, pero su testazo fue desviado por la zaga al tiro de esquina.
Fue hasta pasada la media hora cuando el Yoro estuvo a punto de anotar en un mal despeje del golero Robin Meléndez. El balón le cayó a Flores, pero el golero lavó su error con una tapada al tiro de esquina.
Cuando todos pensaron que el partido se iba en blanco en este primer tiempo, llegó el gol de la visita justo al minuto 46, cuando Nelson Portillo probó de distancia. La pelota, ante la confianza del arquero, pegó en el transversal, llegando al contrarremate, Gary Cuevas para hacer saltar a los yoreños de sus asientos con el primer gol del partido.
Como era de esperarse, el Parrillas regresó del descanso dispuesto a emparejar el juego, pero el hondurobrasileño Ferreira seguía desaprovechando las inmejorables posibilidades de gol que le quedaban frente al arco.
Hasta el minuto 90, después de haber fallado no menos de siete ocasiones de gol, Ferreira, por fin, anotó de cabeza el ansiado gol del empate.