12/06/2026
06:28 PM

Ozil contra su espejo Messi

Mesut Ozil, la gran revelación del Mundial 2010 al que llaman el “Messi de la Mannschaft”, tendrá un duelo muy especial hoy cuando desafíe con su zurdita mágica y aceleraciones tremendas a su espejo Lionel Messi, el crack argentino.

    Mesut Ozil, la gran revelación del Mundial 2010 al que llaman el “Messi de la Mannschaft”, tendrá un duelo muy especial hoy cuando desafíe con su zurdita mágica y aceleraciones tremendas a su espejo Lionel Messi, el crack de Argentina.

    Al igual que en el Mundial 2006, Alemania y Argentina chocan por un boleto en semifinales de Sudáfrica 2010, en un superclásico mundial que espera la emoción principalmente de las botas de esos dos jugadores, conductores más desequilibrantes en las formaciones de Joachim Low y Diego Maradona.

    “Messi es difícil al enfrentársele, tal vez el mejor del mundo, y no hay un jugador que pueda controlarlo los noventa minutos”, reconoció el volante defensivo Sami Khedira.

    Tanto la “Pulga” Messi como Ozil han sido fundamentales para recorrer el camino de sus equipos hasta cuartos de final.

    Messi se ha quitado de encima la presión de las críticas sobre su flojo rendimiento con la Albiceleste, en contraposición a lo que hacía en el Camp Nou con Barçelona, su tierra de adopción.

    El rosarino, que emigró a España con trece años para someterse a un tratamiento de crecimiento que en su país un par de clubes se negaron a afrontar, dio asistencias y rompió las defensas de Nigeria (1-0), Corea del Sur (4-1), Grecia (2-0, cuando fue capitán por primera vez) y México (3-1) en octavos.

    La gran cuenta pendiente de Lio es el gol, aunque a Maradona le preocupa poco. “Ojo, que en México 1986 yo empecé a hacer goles a partir de cuartos (en verdad hizo uno antes en el 1-1 a Italia en fase de grupos)”, avisó el “Pelusa”.

    En cambio, Ozil ya inició su romance con la red con un formidable zapatazo que metió a Alemania en octavos, frente a Ghana (1-0), cuando en la Mannschaft pesaba la posibilidad de quedar eliminada.

    Antes, había sido el gran verdugo junto con su socio Thomas Müller para quebrar a Australia 4-0.

    Contra Inglaterra, en otro clásico que lo ponía a prueba, Mesut Ozil dio la talla, iniciando los contragolpes que remataron al once de Fabio Capello (4-1).

    Messi, de 23 años recién cumplidos, y Ozil, de 21, se parecen jugando, pero también por sus historias de terruño añorado. La familia de Ozil emigró a Alemania en los ochenta, es originaria de la región de Zonguldak, en el norte de Turquía, y practica la religión musulmana, como Mesut, e incluso tiene pasaporte turco y sitio de Internet personal en idioma alemán y turco.