Orgulloso de que lo llamaran por su apodo, el diminuto Walter “Gualala” Trejo fue por varios años el conductor del conjunto Marathón a inicios de la década de 1990.
Muchos lo recuerdan por su pequeña estatura, que compensaba con habilidad y buena técnica.
El santabarbarense comenzó a ser notado en 1990 cuando integró una selección Sub’19 en un torneo premundial realizado en Guatemala.
“Gualala conversó con Golazo sobre sus años en el Monstruo, sobre el interés de otros equipos como Olimpia y su aventura por El Salvador. Se retiró en el 2001 luego de jugar en su último equipo el Deportes Savio, “había crisis en el club y me quedaron debiendo 30 mil lempiras, pero me desligué del fútbol y comencé a trabajar en una Maquila” dijo.
Por amor al fútbol
“Gualala” recuerda que en su adolescencia jugaba en la liga burocrática de Santa Bárbara.
“Cuando salí del colegio, mi padre me envió a San Pedro Sula para que estudiara en la universidad, pero cuando estaba en el Curn una persona me preguntó si quería jugar en el Real Juventud de segunda división y acepté, fue en 1989”, dijo.
“Cuando estaba en segunda, repentinamente me llamaron a la Selección Sub’19 para jugar el premundial de Guatemala en 1990, nos tocó en el grupo con México y Granada”, recuerda. En esa ocasión los aztecas eliminaron a la Bicolor.
En 1990 Flavio Ortega le impartía clases en el Curn y lo descubrió, “me llevó al Real España a entrenar, pero allí me enteré que el Real Juventud me había vendido al Marathón”.
“Gualala” tuvo que abandonar La Máquina, no sin antes mostrar su descontento porque lo vendieron sin que él se diera cuenta, “el Real Juventud me había dado mi carta de retiro. Pero el finado Reginaldo Panting era el presidente del Marathón y llegó a conversar conmigo, me convenció y arreglamos”.
De allí en adelante comienza una historia llena de buenos momentos y decepciones. En 1991 me integré a Marathón, me recibieron bien, porque uno escuchaba de Leonel Machado, de Jorge López Silva, eran jugadores emblemas.
Antes de Marathón, otros se interesaron en el “Gualala”. “Cuando salí de la Sub’19 tuve ofertas de Súper Estrella, de Olimpia. Kilveth Bertrand fue a Gualala a buscarme, pero no me sentía con la euforia de jugar en la Liga Nacional.
Cualquiera hubiese firmado un contrato con Olimpia y con los ojos cerrados, pero no lo miraba tan emocionante, no me llamaba la atención”.
Marathón
El pánico escénico fue su enemigo en su primer encuentro en la liga. “Mi primer partido fue en Tegucigalpa, en el estadio Nacional, contra Atlético Indio, entré de cambio, pero cuando estaba dentro del estadio me sentía como si estuviera en el fondo de un vaso, sentía que todo lo tenía encima. Me acuerdo de que los contrarios se decían: Pegale un coscorrón, pegale un golpe, que no se acerque ese cipote, aquí te vamos a partir. Me intimidaban, pero después los nervios van pasando y uno quiere tomar la pelota para encararlos”, comenta.
Al siguiente año, Trejo comienza a erigirse como una de las figuras en la mediacancha, “Yo empecé jugando en Real Juventud como puntero derecho, era muy rápido, considero que incluso más que Francis Reyes. En ese tiempo se jugaba con tres delanteros, incluso hacía “sartas”, como se dice, al driblar a varios contrarios. Pero cuando llegué a Marathón, Líber Arispe, quien me consolida en el equipo, me puso de volante de enlace, de 10”.
Trejo tenía la virtud de poseer una buena panorámica del juego, esa facilidad de poder habilitar al que estaba sin marca, “tuve la virtud de ser técnico, era más rápido mentalmente. No fui bueno marcando, siempre tuve problemas con unos técnicos porque me exigían que marcara, pero no marcaba ni la sombra”, dice.
“En una ocasión me pusieron de volante derecho y tenía que marcar a “Pungui” Suazo cuando empezaba en Victoria, no lo agarré nunca, era rapidísimo, entonces me desaprovechaban y me miraba mal”, agrega.
No fue fácil destacar en el equipo sampedrano, porque la década del 90 fue pobre para la institución. “En Marathón era complicado en esos tiempos ser figura, había mucho problema, porque no ganábamos nada. El único título que obtuvimos fue el torneo de Copa en 1993, después fuimos campeones de copa en Centroamérica y fuimos a pelear el torneo de Copa de Concacaf en Los ángeles.
Pero de allí a Marathón le costó mucho”, dice.
Su mejor temporada con el Monstruo fue en 1992, afirma. “De 27 partidos jugué 25, me perdí uno por amarillas y otro por roja. El torneo de 1993, cuando ganamos la Copa, fue bueno”.
Su salida
“Tuve una mala temporada, cuando estuvo “Primi” Maradiaga, no tuve mucha participación; creo que más que todo era un problema emocional porque el profesor me daba la confianza pero no logré agarrar la titularidad”.
Walter afirma que con el paso de los años ya no se sentía igual. “Cuando llegué a Marathón se me puso como si fuera el sustituto de Leonel Machado y él era una institución en el equipo, era un grande. La carga era mucha y me bajó emocionalmente y luego no rindo y me empiezan a dar duro. No aguanto esa carga y abonado a eso vino cierta discrepancia con algunos dirigentes de Marathón, no con el presidente, sino con algunos tipos que ni siquiera aportaban, sólo se encargaban de llamar a las radios para poner en mal a los jugadores. Marathón era una bomba de tiempo”.
Posando con el “Pibe” Valderrama en Panamá cuando integró una selección de CA.
“Gualala” le pidió sus documentos a la directiva. “Les dije: ustedes ya no me quieren, ya no me ocupan”.
Se fue a préstamo al Independiente Villela a mediados de 1998 y regresó a Marathón en 1999, “arreglé por menos de lo que había ganado anteriormente porque debía hacer lo que ellos querían. Luego jugué prestado en Federal. Cuando termino con Federal le dije a Tuky Bendaña: Ya no quiero andar con esto, déme mis papeles, ya tengo tantos años, no va a venir el Barcelona a comprarme, si ustedes ya no me quieren. Entonces él accedió y me los dio”.
Tras su salida del Monstruo jugó una temporada en El Salvador, “fui en el 2000, jugué con el Atlético Marte y luego regresé al Deportes Savio, donde jugué en segunda división dos temporadas”.
Sus números
Con Marathón
Torneo 1991-92: 4 juegos, 1 gol
Torneo 1992-93: 25 juegos, 6 goles
Torneo 1993-94: 15 juegos, 1 gol
Torneo 1994-95: 17 juegos, 1 gol
Torneo 1995-96: 12 juegos, 0 goles
Con Independiente
Torneo 1996-97: 16 juegos, 2 goles
Con Palestino
Apertura 1997-98: 13 juegos, 4 goles
Clausura 1997-98 8 juegos, 1 gol
Vuelve al Marathón
Apertura 1999-00: 5 juegos, 0 goles
Con el Federal
Clausura 1999-00: 11 partidos, 0 goles
Ficha
Nombre: Walter Daneri Trejo Sabillón
Nació: 17 de septiembre de 1971
Lugar: Gualala, Santa Bárbara
Padres: Eliel Trejo, Suyapa Sabillón
Casado con: Rebeca Aguilar
Hijos: Alessandro Enrique, Walter André
Algo más
•Los rivales:
A Trejo le tocó encarar rivales bastante fuertes, “Recuerdo que Victoria tenía de central a Romualdo Norales, era durísimo pasarlo. Jugué contra el Mauricio “Güicho” Fúnez, contra “Flaco” Hernández y Erick Fú: ésos eran contenciones que sí “rascaban” (marcaban fuerte). La defensa de Platense era muy fuerte, Miguel Centeno, Rosell Cacho, German Bernárdez y Thomás Centeno”.
Aquí vestido con los colores de la Bicolor cuando integró la Sub’19.
Trejo afirma que pudo haber figurado un poco más. “Siento que no rendí más de lo que pude haber dado, siento haberme quedado con aquella cosita”.
El tema de la Selección Nacional siempre quedó pendiente. “Es que en aquel tiempo los enlaces eran Obando, Chacón; estaban Camilo Bonilla, Selvin Sánchez, Tomás Róchez, entonces era bastante complicado”.
•Entrenador:
Ahora el “Gualala” trabaja como entrenador de niños en el Inmude. “Es algo muy bueno, hay un buen equipo de trabajo y me gusta porque estar ligado a las ligas menores es colaborar en el futuro del fútbol de Honduras”. Todavía mantienen el romance con la pelota, juega en el equipo Marathón de la Liga de Veteranos que actualmente está situado en los primeros lugares del torneo.
•Gualala:
Su apodo se debe al lugar donde vive, aunque nació en la cabecera departamental de Santa Bárbara, “nací y me registraron allá, pero nosotros vivíamos en Gualala”. Dice que el sobrenombre viene desde el colegio, “cuando iba al colegio, en condiciones bien difíciles porque la carretera era de tierra, allí comenzaron a decirme Gualala. Me siento muy orgulloso de que me digan así”.
En su trayectoria
•Resumen de su participación:
Jugó 126 partidos
Anotó 16 goles
Su primer tanto fue el 22 de febrero de 1992 contra Olimpia en la derrota de su equipo Marathón por 7-2 en el Morazán.
Su último gol fue el 21 de junio de 1998 en el triunfo de su equipo Palestino 4-2 sobre Marathón en el estadio Miraflores de Santa Rosa de Copán.
•Salario:
En Marathón llegó a ganar 7 mil lempiras; cuando llegó ganaba 500 en el conjunto verdolaga, “luego me subieron a mil, después que jugué toda la primera vuelta me subieron a 1,200 lempiras”.
En el Deportes Savio, tuvo un salario de 15 mil lempiras.