Dicen que la paciencia tiene un límite. Y eso es precisamente lo que ha de pasar por la mente del arquero Iker Casillas, arquero titular del Real Madrid, pues ha sido relegado al banco por el entrenador José Mourinho, quien ha preferido darle la confianza en la titularidad al arquero Diego López.
Casillas había sido titular inamovible en el club blanco, pero se lesionó contra el Valencia en la Copa del Rey y el equipó merengue optó por contratar a López, llegado del Sevilla. Iker se recuperó de la lesión (fractura del dedo), pero el estratega le ha respetado el puesto a López, quien he tenido un gran protagonismo y no ha defraudado al entrenador portugués. ¿Hasta cuándo aguantará Casillas ser suplente? Esa es la pregunta que sus compañeros, la afición y todo mundo se hacen.
Mourinho hace mucho tiempo venía diciendo que su equipo necesitaba un portero que estuviera a al altura de Casillas para que hubiera competencia en el marco. Dio a entender claramente que el capitán jugaba mal muchos partidos porque estaba relajado.
El tema preocupa en el equipo blanco y hasta el presidente Florentino Pérez ha querido intervenir. No pretende que entrenador y capitán coman en el mismo plato o sean amigos íntimos, pero sí que se reconcilien de puertas para fuera con el objetivo de que el centro de la actualidad madridista sea el equipo.
De momento, la bandera blanca no se ha izado, pero nadie en el Real Madrid se imagina al club sin Iker Casillas, un jugador que lleva 14 temporadas al servicio del equipo. “Espero que cuando me vaya de este club me recuerden por todo lo que he hecho y he ganado”, declaró Casillas, como anticipando lo que puede ser su futuro.
Muchos, no todos, tampoco ven al equipo sin José Mourinho manejando el timón, por lo que tanto entrenador como portero están condenados a encontrar un punto medio en el que se entiendan. Es la única solución posible ante las dudas que rodean al futuro del entrenador madridista. Mientras la pregunta de moda es hasta cuándo aguantará Casillas ser suplente, al capitán le han comenzado a llover las ofertas.
La primera le llegó del fútbol inglés. Arsenal está ofreciendo 20 millones de euros por sus servicios. Además lo pretende el Liverpool. Por el momento, el pulso lo está ganando Mourinho, quien ha ratificado que es un hombre de mucho carácter al relegar al banquillo a un futbolista que parecía intocable.
Trascendió hace algunos días que los capitanes del Real Madrid, Iker Casillas y Segio Ramos, le pusieron las cosas claras a Florentino en una reunión: “Presidente, la próxima temporada, o Mourinho o nosotros”. Florentino ha llamado al entrenador y al arquero a que firmen la paz pensando en el rendimiento del resto de la plantilla para la Champions, donde se han clasificado a las semifinales.
Al preguntarle a Mourinho por las palabras de Arrigo Sacchi, que aseguró que Casillas nunca se ha entrenado bien en su carrera, el técnico portugués no lo desmintió y dejó la sombra de la duda en el pasado optando por hablar de lo que ocurre en el presente.
“Depende de la oposición que tienes, si eres un jugador que tienes competencia directa, fuerte, diaria y exigente, que te presiona a estar en el máximo de tu forma, yo diría que es imposible entrenarse mal porque jugaría el otro, pero si es jugador sin gran oposición, que se siente tranquilo, protegido e intocable, puede pasar”, aseguró Mou.
Se hace más complicada la convivencia entre el arquero y el entrenador y se deteriora cada día que pasa. “Si esto sigue así, habrá que cambiar de aires”, les había dicho Casillas a un grupo de amigos. Pese a que es suplente en el Real Madrid, Casillas le pasa todo lo contrario en la Selección.
El técnico Vicente del Bosque ha dicho que le respetará la titularidad el campeón del mundo y de la Eurocopa pese a que compite por el puesto con Víctor Valdés. Hasta ahora, el pulso lo está ganando Mou. Dejar a un arquero como Casillas en el banco es como una invitación a marcharse.