En el triunfo de ayer de Tottenham sobre Aston Villa, el gol de Dembele a los tres minutos de encuentro tuvo una acción inesperada en su contexto. El árbitro, Mike Dean, deja toda la sensación de estar alentando al jugador de los Spurs, y de festejar su tempranero gol.
El colegiado parecer vivir el fútbol al máximo; así lo demuestran otros episodios como su posible celebración en 2012 en un gol del Tottenham (coincidentemente) al Arsenal y el año pasado cuando se lamentó de que un jugador perdiera el balón en un partido entre el Manchester United y el Swansea.