El primer Grand Slam del año no sólo nos dejó la sensación de revivir la emoción del tenis profesional sino que también nos dio la oportunidad de ver a varias de las exponentes más bellas en este deporte.
Maria Sharpova como siempre encabeza este pelotón de hermosas deportistas. La tenista rusa no sólo es ahora la número uno del mundo sino también es considerada por muchos como las más bella de esta disciplina.
Más de cerca pero sólo en cuanto a belleza, no en el ranking deportivo, está Nicole Vaidisova. La tenista de la República Checa llegó y se plantó entre las grandes en Australia al acceder a las semifinales del torneo.
La finalista Serena Williams también destacó además de su pegada fuerte, por sus espectaculares curvas.
Entre las semifinalistas también pudimos disfrutar de la fuerza y la belleza de Kim Clijsters. La belga que este año dejará el tenis profesional siempre es protagonista en estos certámenes.
El abierto de Australia nos permitió también ver en cuartos de final a figuras como la rusa Ana Chakvetadze y las suiza Martina Hingis.