En 1979 don Carlos Escobar viajó a Manaos para estudiar geología en la universidad estatal. Pero nunca imaginó que encontraría al amor de su vida, doña Sonia, quien devoraba los libros de biología en el mismo centro universitario.
Producto de su amor tuvieron tres hijos. Una de ellas, Vanessa, quien vive en San Pedro Sula, llegó a conocer la tierra natal de su madre por primera vez gracias a que Honduras participa en la Copa del Mundo.
En la Arena Amazonia habrán cinco “torcedoras” brasileñas gritando “Bicolor, Bicolor, Bicolor…” ya que a Vanessa la acompañan su mamá, sus tías Edyane, María y prima Karla. Don Carlos no pudo llegar ya que trabaja en Estados Unidos.
“Se apasionó conmigo, danzando samba”, recuerda doña Sonia con una gran sonrisa afuera del hotel de la Bicolor en Manaos, el Blue Tree. “Es la primera vez que vengo a Brasil y la gente nos trata como si fuéramos de aquí, la verdad es que son lindos”, nos cuenta Vanessa sobre su experiencia.
“A los hondureños les gustará Manaos ya que el clima es igual”, nos explica doña Sonia que espera que “ahora sí vamos a ganar”.
“Por favor, todos los hondureños que vengan a Manaos, hay que torcer por Honduras, vamos a ganar”, finalizó Vanessa, quien espera conocer a Emilio Izaguirre y Carlo Costly, sus jugadores favoritos. Será difícil ya que por las normas de seguridad en el hotel, no permiten a los aficionados acercarse a los futbolistas, pero sin duda, ellas son las que más gritarán.