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La vida es bella

  • Actualizado: 03 mayo 2009 /

El Vida escribió otra página heroica escapando del descenso y clasificando a las semifinales del tornneo Clausura al vencer ayer a Marathón, 2-1.

Increíble, el Vida se levantó de las cenizas para meterse en las semifinales, en la fiesta grande. El club cocotero venció 2-1 al Marathón y también confirmó su permanencia en primera división.

Brayan Beckeles a los 27 minutos y Carlos Salinas a los 58 le dieron el triunfo al Vida. Mitchel Brown descontó por el Marathón a los 50.

Fueron noventa minutos de mucha tensión. Los rojos jugaban con el corazón y con el oído puesto en lo que sucedía en el Morazán, con Real España y Real Juventud.

El ambiente espectacular que se vivió ayer en el estadio Ceibeño con miles de aficionados apoyando al mimado cocotero, hizo recordar la época dorada cuando el Vida se coronó en 1981 y 1983.

Todo estaba dado para que los porteños disfrutaran una fiesta memorable que comenzó cuando Brayan Beckele adelantó al Vida 1-0, rematando de cabeza un tiro libre de Carlos Salinas. Las gargantas estallaron y las gradas tronaron de emoción.

Lo increíble estaba sucediendo y el Monstruo no aparecía. La defensa comandada por Leonardo Morales y Justo Norales; Beckeles y Porciano en los costados, se mantuvo infranqueble y sólo Marvin Chávez con disparo que rebotó en un poste y Mitchell Brown con cabezazo perdido en la final, amenazaron a Júnior Morales. Con el triunfo parcial del Vida 1-0 se fueron al descanso.

Angustia y festejo

La parte alta fue más tensionada, dentro y fuera de la cancha. El Vida siguió dando su mejor partido ante un Marathón que parecía decidido a darle vuelta al partido y Mitchell Brown silenció el estadio nivelando la pizarra 1-1, cruzando a Júnior ante la marca de Leo Morales.

Parecía que la suerte abandonaba a los ceibeños, pero si hay algo que los caracteriza es el corazón para sobreponerse a la adversidad y Carlos Salinas lo probó a los 58 con un bombazo de derecha que estalló en los mecates de Coello, era el 2-1 definitivo, la salvación del Vida, que se levantó de la lona para meterse a la fiesta grande, algo histórico.