07/05/2026
09:13 AM

La noche en el Morazán se pintó de aurinegro

Los colores amarillo y negro predominaban por sobre el blanco. El estadio Morazán no estaba lleno, pero sí había una cantidad considerable de aficionados.

Era una noche fantástica. Los colores amarillo y negro predominaban por sobre el blanco. El estadio Morazán no estaba lleno, pero sí había una cantidad considerable de aficionados que se hacían sentir con gritos y sus cantos.

La tenue llovizna que caía sobre la gran ciudad decoraba el cielo azul. Todo se aprestaba para el espectáculo esperado. Las cámaras de televisión, los fotógrafos de los medios escritos quemaban temprano sus reflectores por todo lo que consideraban interesante y digno de ser publicado en las gráficas del día siguiente.

Familias enteras con colores divididos sufrían de un lado a otro, con sus ojos desorbitados, viendo cómo el balón iba y venía de un lado a otro, con el corazón en la mano, pero disfrutando del espectáculo.