No ha pasado mucho desde que José Mourinho se sentara en el banco del Real Madrid, y hoy como técnico del Chelsea, el destino rápidamente los reencontró, y al parecer la relación de enemistad sigue siendo la misma.
El portugués consiguió clasificarse con el Chelsea para la final de la International Champions Cup que le medirá al conjunto blanco tras derrotar al Milan (2-0) en Los Ángeles con tantos de De Bruyne y Schürrle.
Más que el aspecto competitivo, este partido representa el reencuentro de “viejas” rencillas entre Mou y sus expupilos. Y es que en los tres años que estuvo al frente del Real Madrid, el luso se encargó de granjearse la animadversión de buena parte de sus exdirigidos, quienes conforman la base del equipo merengue, por lo que el encuentro de mañana será muy “especial”.
Por si quedaba algún atisbo de duda en las resquebrajadas relaciones de Mourinho y el Madrid, el propio técnico se encargó de reavivarlas cuando dijo hace un par de días que él se había encargado de entrenar a “Ronaldo, no éste, el verdadero, el brasileño”, en clara alusión a su compatriota purtugués Cristiano Ronaldo.
La respuesta del atacante del Real Madrid no se hizo esperar y ayer en rueda de prensa, con altura, respondió a Mourinho: “Hay cosas en la vida que no merecen comentarios. No voy hacerlo por razones obvias. Siempre he respetado a todos mis entrenadores y trato de aprender de ellos. Ya estoy acostumbrado a gente que habla mal de mí. Como decimos en mi país, yo no escupo en el plato que como”.
Origen del divorcio
El origen del divorcio de Mou con sus exdirigidos del Madrid empezó con el capitán Iker Casillas en la Supercopa 2011, cuando tras la final donde le metió el dedo en el ojo al entonces asistente técnico del Barcelona, Tito Vilanova (después entrenador), Casillas se reunió con el capitán culé Xavi Hernández para tratar de calmar las aguas. Lo que molestó al entrenador y como castigo decidió relegar al banco a Casillas en la disputa del Trofeo Bernabéu.Desde entonces surgió una enemistad entre ambos, por ejemplo, en un partido contra el Málaga Mourinho dijo que Adán estaba en mejor condición de atajar. Casillas se lesionó un mes después y el club fichó a Diego López.
Casillas no volvió a jugar en toda la temporada. Al final de la misma Mou reconocería que Diego López le gustaba más que Casillas, aunque el propio guardameta confesaría que las relaciones personales entre ambos no eran las mejores. Ya su mujer, Sara Carbonero, se había encargado de hacer público que las relaciones entre el estratega portugués y el vestuario del Madrid, no eran buenas. “Quizás Iker quiera un entrenador más manejable...”; “Si no tienes competencia en tu puesto, puedes ser titular durante muchos partidos”, dijo en su momento Mourinho.
Con Pepe también tuvo un encontronazo. Mou le reprochó que no estaba bien lo que decía de Casillas públicamente. En rueda de prensa, Mourinho le dio réplica: “El problema de Pepe se llama Raphael Varane. Es un jugador frustrado porque le ha atropellado un chico de 19 años”. Desde entonces Pepe quedó relegado en el banco aún cuando Varane se lesionó. Sergio Ramos protagonizó capítulos importantes en las polémicas con Mou. Tras un partido contra el Sevilla Mourinho dijo “no tener equipo”.
En zona mixta, Ramos recriminó veladamente que “las cosas se decían en el vestuario a la cara”. Algunos partidos después, Sergio Ramos sería suplente ante el Manchester City. El técnico argumentó que las características de Varane se adecuaban mejor al rival, pero en el partido de la segunda vuelta no formaría con la misma defensa, y sí de nuevo con Sergio Ramos. “Me llevo mejor con mi mujer que con Sergio Ramos”, llegó a decir Mourinho en una ocasión para evitar negar las difíciles relaciones con el ‘4’ blanco. Con Mesut Ozil no fue la excepción. Mourinho pedía al alemán “más minutos y de más calidad”. En un encuentro contra el Deportivo le sustituyó en el descanso.
Trascendió que la bronca en el vestuario fue monumental. Hasta el punto de que Sergio Ramos saldría en la segunda parte con la camiseta del ‘10’ debajo de la suya para reivindicarle ante todos en caso de marcar un gol. Esa misma temporada pidió refuerzos al club para la delantera y previo a un partido de Liga ante el Zaragoza sorprendió definiendo al francés Karim Benzema, único ariete disponible tras la lesión del argentino Gonzalo Higuaín: “Si tienes un perro para cazar, cazas más; si tienes un gato, cazas menos, pero cazas”. Y así hubo otros episodios tumultuosos de Mourinho con sus exjugadores y pese a que ya no forma parte del equipo, Mou sigue refiriéndose al Madrid con sus acostumbradas declaraciones punzantes.