Hoy por hoy Juan Carlos García le está ganado el partido a la leucemia. ¿Motivos para decirlo? Está agarrado de Dios, muy optimista, y no para de sonreír. El seleccionado nacional y jugador del Wigan Athletic de Inglaterra le hace frente a la enfermedad en un hospital de Manchester, Inglaterra, adonde recibe un tratamiento médico intensivo.
“Aquí estoy con mucha fuerza y muchos ánimos”, expresa el exmundialista hondureño de Brasil 2014 al referirse al momento que vive. El excampeón con Marathón y Olimpia se define como un guerrero. “Este es un camino duro, pero yo estoy aquí con mucha fuerza y muchos ánimos, me caracterizo por ser de guerra, un todoterreno”.
Luego agrega: ”Definitivamente que estoy confiando en Dios que todo saldrá bien, me siento muy positivo, estoy muy optimista. La verdad que estoy muy tranquilo”.
El lateral izquierdo agradeció el apoyo de quienes se mantienen interesados en su estado de salud y su recuperación. “Desde aquí le mando un saludo a toda la afición hondureña y de todo el mundo que pasan pendientes de mí, les agradezco, son muy especiales. Para mí es un placer contar con su apoyo, eso me da fuerza”.
Pendiente de la Selección
Al consultarle que si está pendiente de la Selección Nacional, no dudó en responder que sí. “Estoy pendiente de la Selección, le deseo lo mejor en cada partido. Cuando dan las convocatorias estoy pendiente si aparece mi nombre ahí, estoy esperando mi llamado…ja ja ja”, bromeó el defensor.
JC García dice que en este momento de ausencia como protagonista es un hincha fiel, “En cada partido que juega la Selección estoy apoyándola o socando, como decimos en Honduras”.
Desde Manchester, el futbolista catracho le deseó lo mejor al técnico de la Selección Nacional, el colombiano Jorge Luis Pinto. “A todos los compañeros que están siendo llamados por primera vez a la Selección les digo que aprovechen la oportunidad, que se entreguen. A los viejos compañeros que aporten todo su potencial porque las competencias que se aproximan como la eliminatoria mundialista será muy difícil, desde ya les deseo mucha suerte. Les mando saludos a todos”.
Al volver a lo de su proceso de recuperación, comentó: “A todos los que preguntan por mí díganles que estoy bien, todo marcha bien. Gracias por estar pendiente de mi salud, espero que nos veamos pronto por Honduras”.
El zaguero fichó por los Latics en julio de 2013 después de desvincularse del Club Deportivo Olimpia. También jugó para el Marathón, en ambos clubes levantó la copa. Los directivos, afición y jugadores del Wigan están pendientes de que el hondureño reciba el mejor tratamiento posible.
Este no es el primer caso en el fútbol inglés, en marzo de 2012, el búlgaro Stiliyan Petrov (de 32 años) anunció que dejaba de forma temporal el fútbol y su equipo, el Aston Villa, después de que se le diagnosticara leucemia aguda. Petrov se ha recuperado y ahora juega en el Wychall Wanderers, un equipo semiprofesional de Inglaterra.
García tuvo un paso por el Tenerife de la segunda división de España, adonde está triunfando su compatriota Anthony Choco Lozano. En el conjunto tinerfeño no llegó a debutar por quedarse sin ficha al ocupar plaza de extracomunitario.
Wigan no lo ha soltado de la mano, ha apoyado incondicionalmente al lateral izquierdo catracho. En su condición de enfermo al jugador se le venció el contrato hace algunos días y los directivos del equipo inglés se lo renovaron para no dejarlo de la mano. El futbolista tomó ese gesto con agradecimiento y gran motivación, ha aceptado la oferta y se encuentra muy agradecido por este detalle de los Latics.
El jugador se sintió importante cuando los Latics publicaron el listado de los dorsales para la pretemporada 2015-2016, en el cual el catracho aparece con su tradicional número 23. La renovación fue por un año y se hizo con la ilusión que, al superar su enfermedad, Juan Carlos García pueda volver a jugar al fútbol como recién lo logró el argentino Jonás Gutiérrez con Deportivo La Coruña.
García también se acordó del apoyo de la afición de su exequipo Marathón y el que le han dado los directivos verdolagas Rolin Peña y Yankel Rosenthal. “En Marathón dejé muchos amigos. Yo quiero mucho al equipo y le mando un saludo a su afición. Gracias por acordarse de mí. Ojalá que cuando regrese a Honduras me ofrezcan un buen contrato, lo firmaré con los ojos cerrados”, comentó.
La leucemia no le ha quitado las fuerzas ni las ganas de vivir al futbolista hondureño que pelea contra esa enfermedad con el sueño de volver a hacer lo que más le apasiona: jugar fútbol.