17/04/2024
01:05 AM

Javier Arriaga: Fue ebanista y pensó que no sería futbolista

El joven jugador del Marathón cuenta su historia y relata su anécdota del primer día que llegó al club verdolaga.

San Pedro Sula, Honduras.

Las cosas buenas no siempre tienen que llegar tarde, algunas veces ocurren tan rápido que no nos da tiempo para asimilar lo que pasó, así le sucedió al protagonista de esta nueva historia relatada por Diario La Prensa, hablamos de Javier Antonio Arriaga Chávez, una de las perlas del Marathón.

Con 17 años (hoy 18), el orgullo del Barrio Abajo en el Negrito, Yoro, fue titular indiscutible de la selección Sub-20 de Honduras que clasificó al Mundial de Indonesia y un par de días más tarde fue fichado por el Monstruo Verde para ser uno de los laterales izquierdos que más participación ha sumado en el equipo desde su llegada.

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"Estoy agradecido con Dios porque desde pequeño he venido con el sueño de llegar a lo más alto y todo lo que está pasando lo tomo con la humildad que uno que viene desde abajo trae y con alegría. Para mí es un orgullo estar jugando en primera división".

Los cambios en la vida son muy difíciles y para Javier no ha sido la excepción, pues está por cumplir un año de vivir en San Pedro Sula y la adaptación de su pequeño y tranquilo pueblo a la gran ciudad ha sido dura.

Javier Arriaga durante la entrevista con Diario La Prensa.

Vive junto a su hermano menor, Luis Arriaga (16 años), quien juega en las reservas de Marathón y prácticamente les tocó convertirse en hombres independientes. "Todo nos ha costado, pero seguimos luchando. En la casa uno cocina y el otro lava y al siguiente día intercambiamos, jajaja. Somos buenos cocineros", contó zurdo y agregó que residen tan cerca del Yankel Rosenthal que cuando hay entrenamientos o partidos se van caminando.

El juvenil recuerda el día que salió de casa para emprender el viaje en busca de lo que siempre añoró. "Estaba haciendo mis maletas con los sentimientos encontrados entre tristeza y alegría, mi mamá (Carmen Chávez) estaba llorando cuando ya me venía para acá y mi papá me dijo que le echará ganas y que ellos siempre me iban a apoyar, eso nunca lo olvido".

La infancia de Javier

El jugador del Marathón nació el 1 de agosto de 2004. Tiene 18 años.

El camiseta 14 de Marathón tuvo una niñez bastante tranquila organizaba su tiempo entre estudio y entrenamientos, pero a su vez su padre (Javier Arriaga) le inculcó el sentido del trabajo, enseñándole el oficio de la ebanistería desde los ocho años en el taller familiar. Esto lo aprendió muy bien y así como puede defender y centrar, puede hacer puertas y mesas muy bonitas.

En lo académico se considera un estudiante muy tranquilo. Se graduó de la secundaría en Contaduría y Finanzas y piensa seguir una carrera universitaria; sin embargo, quiere organizarse bien para poder iniciar.

El negriteño viene de una familia futbolera en la que todos en su casa eran Olimpia, eran, porque hoy son grandes aficionado verdolagas gracias a él y lo apoyan siempre que Marathón es local. Las cualidades futbolísticas las sacó de su progenitor que jugó hace unos años en el Atlético Junior en segunda división.

Javier Arriaga trabajó como ebanista con su padre.

Hubo un momento muy duro para el lateral izquierdo que lo hizo pensar que no llegaría a jugar profesionalmente y fue cuando se dio la muerte de Rafael Antonio Cruz, su entrenador en inferiores, pero ¿Por qué ese pensamiento? "Yo estuve con el siete años con él, era mi segundo padre, y me dolió mucho su partida. Pensé que ya no iba a dar para más porque en el pueblo no hay mucha oportunidad y él era el único que me podía sacar, pero gracias a Dios se abrieron otras puertas".

Cambio de posición

Luego de pasar por varios equipos de intermedia y liga mayor, Arriaga llegó al Atlético Júnior, equipo que le sirvió de trampolín para llegar a la selección y al Marathón y con quienes está muy agradecido, asimismo fue ahí, donde pasó de jugar de volante derecho a centrarse en la posición de lateral izquierdo.

El exAtlético Júnior recuerdo muy bien el Premundial y revive algunas de sus experiencias. "Fue una sensación muy grande, nunca había jugado con un estadio lleno. Yo dije en mi mente yo soñé con esto, ver a mi familia con carteles y apoyándome fue magnífico".

Javier Arriaga es una de las promesas del Marathón.

Luego de conseguir la clasificación al Mundial, Javier fichó por Marathón y nos cuenta como se dio todo. "La verdad que me escribieron varios equipos, pero recuerdo que Marathón llegó a jugar al pueblo me dijeron que llegará al estadio que allá estaba Rolín Peña y que me andaba buscando, entonces fui con mi papá y estuvimos platicando. Yo me decidí por ellos antes que Olimpia, Real España o Motagua porque ellos fueron los que más se movieron por mí'.

Y no olvida el primer día que llegó al Yankel Rosenthal. "Llegué muy ilusionado y al fondo estaba Rolín con Manolo y el profe me vio y me dijo podes jugar y yo le respondí sí, le voy a demostrar de que estoy hecho", soltó.

A las puertas de un nuevo clásico sampedrano Arriaga se siente muy decidido a sumar de tres y para él está es una revancha ya que la primera vez que jugó ante Real España perdieron 2-0. Está convencido que ante el vecino se debe comenzar a ganar.

El joven futbolista ha formado parte de la Selección Sub-20 de Honduras.